RECORDmendación #2: Bad Brains – Bad Brains

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Sin importar lo involucrado que estemos en las novedades musicales, siempre hay discos que nunca hemos escuchado y que para otras personas constituyen experiencias básicas dentro de su construcción de gustos ya sea por su calidad, por su importancia formativa o por el impacto creado en su momento.

En este ejercicio uno de nuestros colaboradores, recomendará un disco que considera valioso/importante a otro colaborador que lo escuchará por primera vez. La idea de esto es conocer las impresiones alrededor de un mismo disco; una desde la óptica de quien lo ama y lo recomienda, y otra desde la de alguien que lo acaba de conocer.

Recomienda: Tony Spinotti

Escucha por primera vez: [gus]

Disco: Bad Brains (1982)

Artista: Bad Brains

Bad Brains

Acerca de quien recomienda (Tony Spinotti)

¿Quién eras cuando escuchaste el disco y por qué quedó marcado en ti?

El punk es un género el cual siempre digo que me hace sentir como me corre la sangre. Ese putazo de energía, esa brevedad de decir mucho con poco me provoca esa sensación, literal.

En ese tiempo en que llegó a mis manos este disco, precisamente me estaba acercando a una vertiente de la música punk: el punk hardcore americano, con bandas clásicas del género que me marcarían como Black Flag y Minor Threat.

Entre todas ellas, Bad Brains tenía varias características que lo hacían especial. Musicalmente, era algo incluso más bravo, rápido e incluso más técnico que los demás grupos, sumándole también lo raro que era escuchar después de un tema rabiosamente contundente, una canción de reggae lenta y cadenciosa intercalándose durante el álbum y sin desentonar. Eso me hizo querer saber más del grupo y me encontré con que era una banda de negros practicantes de la religión rastafari. Para las bandas que se cruzaban con ellas dentro de algún cartel, representaba un dolor de huevos tratar de superar la energía, poder y la potencia que destilaban en sus presentaciones. Otro dato que me decía mucho de lo que representaba el grupo para quien lo escuchara, fue que los Beastie Boys decidieron ponerse así (un nombre con dos B’s) en honor a Bad Brains, una de sus bandas favoritas cuando iniciaron tocando ellos mismos punk.

¿Cómo ha cambiado tu percepción de la obra desde ese momento hasta la última vez que lo volviste a escuchar?

El punk hardcore proyecta una época, un momento de la historia y una necesidad que se cubrió con los grupos, las tocadas y toda la filosofía DIY que venía consigo. Como tal, creo que ha sido una de las expresiones más auténticas y honestas que me ha tocado escuchar y cuando vuelvo a escuchar muchos de esos temas y varios discos como el que comento, sigo sintiendo la misma emoción que la primera vez.

Canciones favoritas:

“Sailin’ On”

“Don’t Need It”

“Attitude”

“Leaving Babylon”

“Big Take Over”

 

Acerca de quien escucha por primera vez ([gus])

¿Quién eres musicalmente?

Soy un entusiasta de la música. Disfruto escuchar propuestas que desafíen mis parámetros. Deambulo por un espectro musical que transita a través de varios géneros, siendo el rock, blues, jazz, funk y soul su cimiento, destacando una mayor afición por la corriente psicodélica y progresiva.

¿Por qué nunca habías escuchado el disco?

No me he dado la oportunidad de adentrarme en el punk, he escuchado a los referentes elementales, sin embargo, sólo conozco a un puñado de artistas pertenecientes a dicho género debido a que frecuentemente busco propuestas que desarrollen de manera amplia sus pasajes musicales, lo cual suele contrastar con los atributos del punk.

Diario de la primera escucha

Existe cierto virtuosismo musical que difícilmente esperaría encontrar en este género. Resultó particularmente interesante la mezcla entre punk y reggae, como si se tratara de un enfrentamiento entre un increíblemente bien ejecutado y acelerado punk y los sonidos suaves y melódicos del reggae y el dub.

Reacciones a la segunda escucha

Un álbum cargado de riffs acelerados y tiempos frenéticos de batería que arremeten con fuerza, a pesar de otorgar breves espacios para respirar, pisan de nuevo el acelerador a fondo para chocar y destruir cualquier barrera. Al escucharlo de nuevo hubo una mayor atracción, en especial por los tres tracks en los que incursionan en el dub y las canciones donde los solos de guitarra pasan veloces y precisos.

Conclusiones ¿Lo recomendarías?, ¿a quiénes?

Lo recomendaría a cualquier persona que guste del rock en sus vertientes más duras y aceleradas, especialmente para los fans de Minor Threat y Black Flag. Al escucharlo entendí por qué resulta un referente de culto y piedra angular del punk. Existen ecos de este álbum en la discografía de bandas populares como Slayer, Beastie Boys, NOFX y Sublime, así como en diversas bandas del hardcore.

No podría asegurar que es un álbum de punk, hardcore o reggae, ya que peregrina sin mayor reparo entre una amplia gama de sonidos. Desde mi perspectiva, es en dicha cualidad donde radica su atractivo y relevancia.

Mensaje a la persona que recomendó.

Tony, agradezco bastante el haberme instruido mediante esta recomendación. Creo que nuestros gustos musicales son tan amplios como el riesgo que tomamos para descubrirlos y que mejor que hacerlo guiado por un buen amigo, ansío escuchar más de tus recomendaciones.

 

Quién recomendó (Tony)

¿Qué concluyes después de la impresión de [gus] sobre el disco?

Definitivamente Gus atinó en que a pesar de ser un género habitualmente poco complejo, hay algo de virtuosismo en la obra de Bad Brains, su música está obviamente hermanada a mucho del punk hardcore americano pero lo que los hace únicos, aparte de esa estupenda técnica, son sus incursiones dentro de un ritmo tan poco relacionados con el punk, como lo es el reggae, cuando menos a nivel estético. Hay mucho punk por ahí que sin dejar esa esencia ríspida y en ocasiones poco cuidada (y que al menos a mí, me encanta) hay muchas singularidades que vuelven a muchos grupos bastante auténticos.