ULVER

Mike RiottPublicado por

La semilla del Black Metal que germinó en la mejor banda de la actualidad

A principios de la década de los 90’s, el movimiento del black metal se expandía por el mundo, en medio de las quemas de iglesias, asesinatos y demás polémicas en las que varios exponentes se veían envueltos, pero más allá de eso, en lo concerniente a lo musical, surgían actos que tenían como único interés, transformar la obscuridad en arte; entre esas bandas, cabe mencionar a Burzum (Varg Vikernes es la excepción, ya que fue, posiblemente, la figura más polémica del movimiento, pero también un visionario musical), Windir, Borknagar, Enslaved, Arcturus,…In the Woods, etc. Dentro de esta vertiente, no podemos pasar por alto a Ulver, una banda alucinante liderada por un genio musical llamado Kristoffer Rygg, mejor conocido como Garm, y que con el paso de los años, se convertiría en el único miembro permanente de dicha agrupación. 

El debut de Ulver, sería dentro de los terrenos del black metal, con un álbum considerado un clásico de culto, Bergtatt, un trabajo místico y pagano con toques folk; tras ese aclamado debut, en 1996 editan un álbum donde renuncian por completo al uso de baterías, teclados y guitarras eléctricas, creando un álbum de folk pagano usando guitarras acústicas. La placa, titulada Kveldssanger, marca el primer experimento de la banda y nuevamente reciben elogios de la crítica y de los fans. 

Para 1997, la banda presenta Nattens Madrigal, donde regresan al black metal puro, y sin saberlo, este sería su despedida del género, ya que en 1998, la banda inicia una metamorfosis musical sorprendente, al editar el álbum, Themes from William Blake’s The Marriage of Heaven and Hell, basado en el libro de William Blake, una obra con toques de trip hop, industrial y elementos progresivos. Nuevamente la banda es elogiada por la crítica y el álbum obtiene nominaciones y premios, pero los fans black metaleros de la banda, no vieron con buenos ojos este cambio, así que ante este tipo de reacciones movidas por el prejuicio, Ulver emite un comunicado en el 2009, que sería un elegante «váyanse al diablo», hacia los prejuiciosos fanáticos:

«Ulver obviamente no es una banda black metal y no queremos ser estimados como una. Reconocemos la relación de la parte I y III de la trilogía (Bergtatt & Nattens Madrigal) con esta cultura, pero el estrés de estos esfuerzos fueron escritos como escalones en lugar de conclusiones, estamos orgullosos de nuestros instintos antiguos, pero desean comparar nuestra asociación con dicho género a la de la serpiente con Eva. Un incentivo sólo para divertirse más. Si esto le desanima en absoluto, por favor tenga la cortesía de abstenerse de expresar observaciones superficiales en relación con nuestra música y/o personas. Somos tan desconocidos para usted como siempre lo hemos sido».

En el año 2000, llegaría el álbum Perdition City, donde los sonidos trip hop y electrónicos se apoderaban del sonido de la banda, y tras el lanzamiento del Blood Inside, llega un momento crucial para la agrupación, ya que en el año 2007, presentarían un nuevo álbum que se convertiría en un referente dentro de su carrera: Shadows of the Sun, un disco hipnótico, elegante, melancólico como una puesta de sol. Una fusión de elementos ambientales, con sutiles toques electrónicos y una influencia de música clásica. 

Tras ese brillante ejercicio de fusión, en el 2011 llega War of the Roses, un álbum ecléctico y estupendo, y un año después, es editado un brillante tributo a la psicodelia de la década de los 60’s, donde Garm y compañía demuestran que pueden jugar en cualquier terreno: Childhoold’s End se convertiría en otro éxito para la agrupación, que se apoderaba de clásicos de bandas psicodélicas como Jefferson Airplane, The Byrds, The United States of America, We the People, The 13th Floor Elevators, entre otras. Era increíble escuchar a una banda proveniente del black metal, interpretar clásicos como «Today», «In the Past», «The Lament of the Astral Cowboy», etc. 

El 2013, marca otro momento clave para la banda, ya que es editado su primer DVD, titulado The Norwegian National Opera, un trabajo elogiado por su amplio valor cultural, y también ese año, el combo es comisionado por la casa de cultura de Noruega, conocida como la Tromsø Kulturhus, para la realización de una misa por la paz en Líbano, esto en colaboración con la orquesta de cámara Tromsø Chamber Orchestra, además de The Arctic Opera y la Philharmonic Orchestra. Dicho obra fue compuesta por el gigantesco grupo de músicos, y posteriormente sería interpretada en vivo. Pero tan magno trabajo no se podía quedar en un show, así que la banda y las orquestas, entran al estudio para grabar esa joya musical, que aparecería bajo el nombre de Messe I.X-VI.X, con la descripción «Una misa por la paz en Líbano». Un trabajo majestuoso, digno de colección. 

En el siguiente año, aparece un Split con la banda de drone metal, Sun O))), titulado, Terrestrials, que marca un período de silencio que sería interrumpido en el 2016 con la llegada de ATGCLVLSSCAP, y un año después llega, The Assasination of Julius Caesar una joya de synth pop que vuelve a reafirmar el talento de Garm y compañía, para adentrarse en cualquier género. El éxito de esta placa traería consigo un reconocimiento más masivo debido a su sonido más accesible (aunque no por eso menos genial), y esto daría pauta a que la banda repitiera la fórmula éste presente año, con el recién lanzado Flowers of Evil, que desde ya, es uno de los mejores álbumes del 2020.

Paralelo a su discografía oficial, en todos estos años, la banda ha editado Ep’s y bandas sonoras, además de la presencia elemental de Garm, en otros proyectos como Borknagar, Arcturus, y colaboraciones en la composición, con bandas como Darkthrone, convirtiendo a la figura central de Ulver, como uno de los cerebros musicales más geniales de los últimos años, un auténtico artesano musical cuya creatividad no conoce límites ni géneros. 

Ulver, es sin duda, la banda más innovadora y arriesgada de la actualidad, pero desgraciadamente no son tan reconocidos al nivel que merecen, esto debido a que su música, es mucho más compleja y difícil de asimilar que la de la mayoría de las bandas que suelen tener ese estatus de experimentales y arriesgadas (¿alguien dijo Radiohead o Tool?). 

Ninguna banda contemporánea ha transitado por géneros como el black metal, folk, progresivo, industrial, gótico, ambiental, electrónico, avant garde, pop, psicodelia, trip hop, música clásica, experimental, drone metal, synth pop, etc. y sobre todo, hacerlo sin bajar sus estándares de calidad. 

Si las cosas fueran justas, Ulver sería reconocida como la mejor banda de la actualidad, pero su música requiere un esfuerzo de criterio y pensamiento, y al común de la gente, no les interesa nada que les exija pensar.