*Fotografías de Claudia López
Daniel Nuñez es un músico tapatío que es conocido por formar parte de la banda de noise, space rock y música experimental Par Ásito, pero que a la par lleva una carrera solista donde ha pisado otros terrenos como el ambient o el techno.
El viernes 28 de Marzo de 2025, el músico presentó por primera vez en directo su álbum Refraction, lanzado en formato físico en el 2023 por el sello Discos Peinados. Aunque se grabó en el 2020, varias situaciones retrasaron su montaje en directo. Entre ello, la pandemia y por ende, el que no hubiera manera de realizar actos en vivo. Ese retraso fue dejando al álbum atrás, ya que por otro lado, el músico había empezado a componer otro álbum con una dirección muy distinta a la ofrecida en Refraction. En el momento en que se activaron los conciertos, lo que él estaba tocando en esos momentos era otra cosa.
Daniel tuvo que dar varios pasos atrás para retomar ese estilo y prepararlo para presentarse en vivo, algo que sin duda le dio un gran aprendizaje. Al componerse en plena pandemia, y ante la incertidumbre de si algún día se podría volver a tocar en directo, no tuvo una limitante creativa, volviéndolo un proyecto musicalmente complejo, de múltiples capas e instrumentación, algo que hasta ahora logró llevar a cabo. El músico señala que hoy día, con más experiencia como productor, la música la va creando y al mismo tiempo dirigiendo a su producción en vivo, algo en lo cual no reparó en Refraction, y que posiblemente en su momento, hubiese resultado más complejo lograr ejecutarlo.
Lléndonos a lo musical, Refraction es un álbum -hay que confesar que se nos pasó de largo en nuestro recuento de ese mismo año- que invita a introducirse en él, en sus texturas y en sus distintas capas, y que logra hacerte partícipe en un trance meditativo, reflexivo y/o contemplativo. Ambient de una estupenda factura y que desde la increíble portada -cortesía del artista Humberto Vanhuten– ya nos invita a una vital experiencia. En cuanto a la presentación, sin duda fue algo que supero las expectativas de muchos de los que acudimos. Con una muy buena entrada y un marco esplendoroso: Larva, que hoy día es uno de los mejores espacios para este tipo de eventos, un lugar que sabiéndolo aprovechar (como fue el caso) nos deja una experiencia tan memorable como satisfactoria.
Daniel Nuñez se posó al costado izquierdo del escenario, con todo su equipo, dejando al otro extremo lugar para la artista visual Elizabeth Camacho, quien hizo gala con una serie de proyecciones hipnóticas y atractivas, que hacían juego con el estupendo juego de luces. Pero las sorpresas seguirían, pues de repente hizo su aparición Emiliano Moncada, un bailarín de un talento extraordinario, que le dio otra dimensión a la presentación, haciéndola multidisciplinaria; para ese momento, lo que veíamos ya se había vuelto un deleite a nivel sonoro y visual. Pero todavía faltaría el acompañamiento en un par de temas de José “Violoncheloops” quien con la introducción del cello en las hipnóticas composiciones de Daniel, les daría una profundidad y una serie de matices aún mayores.
En un punto, Daniel Nuñez dio por terminada la presentación de Refraction, para dar paso a algunos de los temas que conformarán su siguiente álbum, provocando un quiebre a nivel sonoro, pues como bien comentó, es algo muy distinto a lo que nos había ofrecido. Si nos había introducido en una estadía más meditativa, ahora el sonido iba hacia tonos más oscuros, mas pesados y por momentos bailables, pasando del ambient de un inicio a géneros como el IDM, el techno o el industrial, algo que habla de las miras amplias y rompedoras que el propio músico tiene hacia su arte. Sin duda, la audiencia quedó totalmente satisfecha, ante una presentación que superó, por donde se viera, las expectativas.