Séptimo AJENO

Publicado por

Ajeno es un festival de amplio espectro. Siempre ha contado con diferentes géneros y propuestas de grandes talentos emergentes de nuestra campirana perla tapatía. Campirana pero propositiva, debo agregar, para hacernos justicia a los melómanos jalisquillos. Esta última edición no fue la excepción. Tuvimos desde los dominantes géneros de la psicodelia y dream pop pasando por un rock más pesado, experimental y hasta algo de corridos tumbados darketos, y un excelente trabajo de mezcla dj al final. Una mezcla extraña pero florida de nuevas manifestaciones estéticas que sin duda son la forma más moderna de la avanzada musical local en GDL.

Esta edición sin embargo contó con una gran cantidad de músicos incidentales y dispersos en diferentes tiempos en la parte superior del bar, donde están los comensales para mayores señas. La locación es una de las más conocidas para este tipo de festivales, un lugar acogedor por sus pulques y por sus instalaciones, el fabuloso Pulque Degollado. Ubicación la cuál de hecho en esa misma fecha celebraba su segundo aniversario, por lo que esta fiesta se catalizó a una gran conmemoración comunitaria-musical.

El escenario principal comenzó con Da Melt y una mesa larga en la que están sentados sus integrantes asemejando una última cena, con sus instrumentos en mano y micrófonos en un estilo tiny-desk.  Hay un teclado, un sinte, guitarras, micrófonos y chelas que circulan por la mesa y de mano en mano. Ese sonido es de una psicodelia enloquecedora pero pop, suave drama de locura sonora que se escucha a la vez familiar y correcto. Una propuesta que sin duda brillará con fuerza.

En el piso de arriba un reanimado Marcus Gunn lleva el liderazgo en las sesiones individuales. Aunque una tragedia lo había marcado hace unos meses, con un ojo y unos vidrios envueltos en el lío, hoy se le ve suave, de buen ánimo. Cargando con el peso de sus canciones el peso de estos últimos dolorosos meses. Como ya habíamos contado antes, su integración con los Kids Are Fine, en el Ajeno seis, fue una gran sorpresa que nos llenó de energía y que posiblemente a él ya le hacía falta también. Arriba también intervienen talentosamente @robertman1296 y @xavier.cov.

Abajo sigue el turno más pesado de un Ruido Portátil. Emparentado con un rock pesado y toques de psicodelia. De su sonido le brotan a uno las ganas de degustar una muy grande y helada cerveza obscura. Una batería potente que a todos estremece y provoca, mientras la melodía de la guitarra nos hace resurgir un sentimiento sabor a 70s. Gran banda por supuesto.

Al final cierra Gazthly. Una banda de singular look pero con un sonido más bien neo tradicional. Se ven mas obscuros y metaleros que El cuervo de Brandon Lee, pero con tejanas. Uno no sabe qué esperar del trío hasta que uno que otro acorde rompe el denso silencio y se percibe entonces su esencia: un raro corrido tumbado. La guitarra es tradicional, las voces no se diga pero aunque los looks contrastan con su música, las letras no llaman a la arrogancia o al fascilismo delictivo de una existencia basada en los más bajos recursos de la cultura de la violencia. Más bien ellos rescatan esa otra interpretación del género que puede leerse desde una visión romántica, casi hasta migajera, un «creep» radioheadiano pero con sabor tropicalizado al mundo tumbado. Una sorpresa de la noche sin duda alguna.

Pero por supuesto este festival no se agota con el corrido tumbado de estos compas. Antes de ellos tocaron una de las bandas más interesantes que ha dado Jalisco en los últimos años. Nombre sencillo pero memorable: Campo Santo. Ella es baterista. Lleva a toda la banda. La voz de ellos es una con este compa chino que da unos ecos desde el corazón. Algo me recuerda a Porter. Tienen unos coros deliciosos que todo el mundo ovaciona oh oh oh, ohhhh. El bajo nos toma de la mano y nos lleva a cierto entumecimiento del rock clásico de Gdl que conocimos con Juan Son y ellos. Pero con su firma propia y su personalidad inolvidable.

Su sonido nos direcciona con su voz y su guitarra por caminos de indie jalisquillo y penetrante. Rock pop indie mexicano dice el vocalista. «Flores» es su canción más emblemática. La piel se enchina sobremanera en su interpretación. La batería nos lleva por un camino de extraña familiaridad y su guitarra nos narra una nostalgia insospechada y apenas descubierta. El público ovaciona y corea. Sin duda es un momento que todos podrían grabarse en su memoria y en la imaginación com frases como: “cortando flores amarillas en el jardín tú me pediste… Alza la cara ya no quiero verte triste ohhh… Y no preguntes maaas…”

Una joya a la cuál vale la pena seguirle la pista porque sin duda su futuro es firme y brillante. Ya al final-final es el turno de un genial Yeah Yeipi que llega con todo. Su sonido comienza tropical, pensando en un público más bien acalorado por la temporada. Pensando en el público que quedó en la pista buchona sin duda pero poco a poco va variando el sonido hacia una selección más alternativa de nuevo. La fiesta cierra con un excelente ambiente y las ganas de seguir ediciones cada vez más excitantes para el porvenir.

Estaremos expectantes.

Este Ajeno también nos arrojó obras plásticas interesantes de los siguientes personajes, a quienes les invitamos a checar su obra.

  • @jennybrainstorm
  • @chezko
  • @ojo.de.granate
  • @davideusebio.art
  • @garavito.jpg
  • @luiso.hara