Las más macuarras de las vidas: exposición de Yecatl Peña

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Yecatl Peña es hoy día una figura dentro del underground en México: artista gráfico, guionista, músico, pero sobre todo un creador inquieto y diverso. Es cofundador también de Ediciones Joc Doc y del sello Cintas Pepe, especializado en editar grupos latinoamericanos de punk. Dentro de su faceta musical ha sido miembro de bandas como Ojo por Ojo, Inservibles y Funerales Cristo Rey, con los que acaba de lanzar un EP.

A propósito de su visita a Guadalajara y el montaje de su exposición «Las más macuarras de las vidas» en Iglesia Primitiva, la cual estará un par de semanas más, nos dimos a la tarea de entrevistarlo para que nos platicara un poco acerca de lo que nos encontraremos en la exposición y algo de lo que es su arte. Agradezco su tiempo y enorme disposición.

 

Tu exposición acaba de abrir sus puertas en Iglesia Primitiva. ¿Qué se va a encontrar quien entre ahí por primera vez? ¿Es una retrospectiva, un manifiesto, un caos organizado?

Cristian Franco tuvo la idea de hacer una expo fuera de las lógicas de la museografía tradicional y de las dinámicas que se dan habitualmente. Yo soy principalmente artista gráfico, pero también hago muchas otras cosas, no me encasillo. Escribo, hago teatro con una compañía que se llama Catafalco Teatro que fundé junto a mi amiga Nadia Cuevas que también toca en bandas de Punk. Tengo un sello donde edito música a mucha gente. Al final, todo termina cayendo dentro de la gráfica o la pintura. Entendiendo eso, Cristian, a quien le gusta mi trabajo, vio la oportunidad de montar algo.

En la exposición hay trabajo muy viejo, donde yo ni siquiera sabía que me iba a dedicar a las artes gráficas, inclusive hay rayones de cuadernos que luego terminaron utilizándose para cosas de bandas. Hay material desde el 2008, 2009. Hay flyers, portadas de discos y obras en distintos soportes, material que hice por gusto. No existe una lógica establecida, aunque si hay una división entre los flyers y los cómics, pero por la narrativa del propio cómic Hay una especie de instalación que son las mantas que estuve haciendo con cloro, respuesta técnica que desarrollé cuando estuvimos construyendo la escenografía de una obra de teatro que presentamos hace un año y medio que se llamó «Rumores de Cima y Sangre», la cual tuvo unas treinta y cinco representaciones en CDMX y que para resolver la falta de presupuesto y apoyos, lo hicimos así.

Me acordé en su momento que muchas bandas de punk han hecho sus banners o sus mantas con cloro, algo que en México no es una técnica que haya visto antes. Empecé a hacer la escenografía de esa manera y comencé a hacerle mantas a bandas como Terror Cósmico y Fumata, e hice otras con un sentido más artístico. Así es como que se resolvió el tema para darle una pared más al espacio con ese tipo de obra.

 

Hay un lenguaje muy reconocible en tu trazo: crudo, directo, agresivo. ¿Cómo se fue formando esa identidad visual? ¿Hubo referentes que te marcaran?

Sí tengo referentes muy claros. A mí, a diferencia de la mayoría de los artistas gráficos y artistas visuales contemporáneos que conozco, no me gusta esconder de dónde viene todo. Yo lo comento porque no vengo de escuela de arte, sino de la de Antropología de la ENAH; después cuando me empecé a codear con gente de escuela de arte, me di cuenta que nunca te dicen sus referentes porque les da miedo que descubras que probablemente están copiando a ciertos artistas. Y eso era muy chistoso porque al final empiezan un poco a garigolear las cosas, y no te hablo solo de gente que dibuja, sino de artistas de la plástica en general, de gente que hace performance, instalación, ready made. Dentro de todo eso hay referentes que al final no se pueden esconder.

Tengo influencia desde las portadas de discos de punk, que fueron también una escuela en sí. Me gustan mucho las portadas de Septic Death, hechas por su cantante y dibujante Brian Schroeder, y las que hace Nick Blinko de una banda que se llama Rudimentary Peni. Son las que me vienen a la mente ahorita, portadas en blanco y negro hechas a tinta. Parecía que cualquiera lo puede hacer, pero ya luego te das cuenta que no cualquiera, porque tienes que clavarte bastante.

Aunque antes de meterme dentro del rollo punk, fueron primero los discos de rock los que me llamaron la atención con sus portadas. Ahí es donde viene uno de mis más grandes referentes, el monero Manuel Ahumada, que también tenía sus cartones en La Jornada, unos cartones muy misteriosos. Su trazo me gustaba mucho. Me llamaban la atención sus achurados sencillos, que al final no lo eran tanto, pues eran cartones de un día para otro. Recuerdo que me gustaba mucho la portada del segundo disco de Botellita de Jerez, La Venganza del hijo del Guacarrock, hecha por él.

Ya de ahí pues conozco otras cosas. Mi papá compraba La Jornada los domingos en aquella época. Ahí venía un suplemento que se llamaba Histerietas donde venían muchos dibujantes. Justo Manuel Ahumada o Luis Fernando, que también tiene un trazo bastante misterioso y que es algo que siempre me ha llamado la atención. Obviamente Jis y Trino, de quién he intentado copiar la tipografias para los comics. Ya mayor, conozco a Robert Crumb, y en general a todos los artistas del underground del comic gringo.

Dentro de esa línea mis referentes son Mike Diana, que es alguien que empieza a hacer fanzines más grotescos, subidos de tono, abiertamente sexuales, como para sacar de onda de la banda. A él lo meten en la cárcel porque encuentran sus cómics y lo denuncian. El güey pelea fuertemente y se vuelve famoso por ser el primer historietista que termina en prisión en la tierra de la libertad. Al final no le fue tan mal pues todo eso le ayudó mucho a su carrera y ahorita es bastante conocido.

Ya de ahí ubiqué cosas de la pintura más tradicional, de mayor reconocimiento. Me gusta mucho el expresionismo alemán: Otto Dix, Egon Schiele, George Grosz, todo lo que son los pintores de la primera mitad de del siglo veinte en Alemania. También del comic underground de otros lados me gusta mucho el trabajo de Nazario Luque de Barcelona. Ese güey como que estaba en el rollo del cómic underground pero desde la onda gay, siendo como una contestación a las mujeres voluptuosas de Robert Crumb, pues pone gente cogiendo y un montón de figuras fálicas. Me gusta el shock que esto genera.

Ya en la época en la que ya estaba más establecido mi camino, conozco a mi compañero de aventuras en la gráfica Abraham Díaz. Con él inicio Joc Doc ediciones y de alguna manera nos empezamos a influenciar mutuamente. Tenía ya un compadre con quien trabajar, pusimos un taller y empezamos a experimentar muchísimo; él me mostró muchos artistas que yo no conocía y viceversa. Se enriqueció mucho este pedo. De contemporáneos nuestros pues también Sam Ryser de Nueva York, que también tocaba en bandas, y de mexicanos además de los moneros, tengo mucha influencia de parte de Julio Ruelas, quien es uno de los grandes maestros.

Yo veo muy, muy lejano poder llegar a acercarme a su trazo, pero todo su universo es algo que a mí me marcó muchísimo y me hizo conocer a más artistas que son los simbolistas y los modernistas como Félicien Rops o a gente como Alfred Kubin, que igual ya no tiene ya nada que ver pero igual se inscribe dentro de esa onda del trazo oscuro más prestada a la interpretación.

 

¿En que técnicas has incursionado? 

Pues primero la tinta. Empecé a dibujar con boligrafo. Lo primero que hice fue empezar a dibujar en cuadernos. Desde muy niño lo hacía, Pero también en la escuela de antropología cuando me aburría mucho dibujaba. En la prepa dejé de hacerlo porque tal vez creía que no me iba a dedicar a eso y me clavé más en la música y en leer mucho. Ya después como que esa madre sale solita. De repente ya estaba en la escuela y ya estaba dibujando.

Vi que había artistas que habían hecho un montón de trabajo, como un gabacho contemporáneo llamado Dennis Dread. Él está más dentro del metal punk, tiene un muy buen trazo y lo que ha hecho la mayoría es en bolígrafo. Su estética como tal ya no me gustó mucho después, pero pude ver que con lo que tienes puedes hacer un chingo.

En esas épocas pensé que había un chingo de cosas que podía hacer y de ahí le entre mucho a la tinta india, que es una técnica en la cual usas también plumilla. Ese era mi soporte básico: Tinta India, papel y pues ahí lo que salga. Hace mucho tiempo estuve un poco encasillado en el blanco y negro como por miedo a saltar a otros formatos y conocer otras técnicas.

Entonces estuve buscado otras maneras de trabajar en blanco y negro y una de ellas fue el grabado en linóleo, que también me faltó comentar que soy muy seguidor de los grabadores mexicanos, sobre todo de gente como Leopoldo Mendez y obviamente Manuel Manilla y Guadalupe Posada, pero para mi Leopoldo Méndez es el gran maestro ya que sí comunicaba lo que quería. Hoy día siento que el grababo está muy estancado porque se volvió una especie de postal de lo que debe ser la mexicanidad.

Empecé a ver cómo se hacía grabado, investigando por mi lado y ubicando las cosas que hacía Leopoldo Méndez y dimos con el taller de gráfica popular aquí en la Ciudad de México donde estuvimos aprendiendo de la gente que seguía trabajando -porque ya no queda mucha, si es que todavía existe-. Ahí nos dieron algunos elementos para aprender el grabado en linóleo y como se imprimía. Te estoy hablando de gente que no es muy reconocida en el medio. Estuvimos alrededor de un año hasta que  les incomodó nuestra presencia por el tipo de dibujo que hacíamos. A partir de ahí me clavé con el grabado en linoleo. Algunas piezas están la en la exposición.

He hecho mucho collage porque es una manera de resetearse, de no estar dependiendo tanto de los mismos procesos mentales a la hora de dibujar. Siento que es muy bueno para entender cosas de la composición. Últimamente he estado coloreando mis dibujos con acuarela y también entrándole a la pintura al óleo. Me ha gustado bastante, ha sido una aventura y también un aprendizaje personal. Todo siempre desde lo autodidacta.

Estoy viendo hacia dónde voy en cuanto a los soportes. Como te digo, ya hemos llevado a cabo obras de teatro que hemos escrito mi colega Nadia y yo, entonces pues de alguna manera también una obra fue pensada en un principio como un cómic o novela gráfica. Después la bajamos y la echamos a andar. Es una especie de soporte que se fue lo gráfico a las artes vivas.

También he estado entrando un poco dentro de la escultura, trabajando con plastilina epóxica. La portada de una de mis bandas que se llama Ojo por Ojo está hecha como un diorama en plastilina epóxica y ahora mismo estoy aprendiendo a trabajar con madera para hacer máscaras y pequeñas esculturas. Todo ha sido una constante búsqueda de no quedarse estancado. Esas son básicamente mis inquietudes.

 

¿Qué papel tiene el error, lo urgente,  en tu forma de trabajar? ¿Hay algo que se pierde cuando todo es demasiado pulido?

Yo creo que es una cosa muy necesaria el estar cómodo con el error y con los accidentes. Algo que a mí no me gusta mucho de la gráfica, del comic y en general del arte en México es que es muy limpio. Se tiende siempre al control, yo creo que por muchos complejos que tenemos. No sé si por colonizados, de compararnos siempre con los europeos, pero sí veo una hiper limpieza en el trabajo de las personas que al final deja muy estéril el resultado final. Inclusive con gente de las periferias, veo su trazo y es limpísimo. Y no hay nada de malo con ello, pero a mí personalmente no me transmite demasiado.

Entonces creo que sí es algo que tenemos que entender de que es parte también de un proceso que le da cierto gradiente de vida a las cosas. Sobre todo también porque pienso ¿Quién va a dibujar mejor que Brueghel, que Leonardo Da Vinci, que cualquiera de los maestros del quattrocento. ¿Quién va a dibujar mejor que un pinche japonés que hace un anime cabroncísimo y súper limpio en unas horas ¿No? O peor aún ¿Quién va a dibujar mejor que la pendejada de la inteligencia artificial? Entonces creo que esos son los rasgos de humanidad.

Obviamente yo no quiero ver que todo mundo también empiece a dibujar bien culero, que es una cosa que pasa también aquí en México. De repente hay tendencias, pero creo que parte de la búsqueda del lenguaje personal como artista, por lo menos mío y de la gente de la que me he rodeado, pues si ha sido partiendo de el error, el abrazar la mancha, la suciedad, lo inesperado. En pos de que eso también le aporte a la obra y te genere algo. Uno de los contemporáneos que me gustaban mucho era Guillem Cortés, un español que también estuvo en el Punk, que tocó en bandas como Destino Final y que también su rollo era la suciedad dentro de la gráfica.

Por otro lado sí creo que se tiene que aprender a dibujar, es algo que veo también con ciertos artistas mexicanos que intentando brincar a ese vagón de la suciedad y los feo, pues te das cuenta que tampoco saben dibujar.  Son dos extremos, o gente que dibuja bien cabrón y que se vuelve estéril o gente que no quiso aprender a dibujar y cree que por eso puede entrarle al rollo del dibujo horrible quedando más bien como dibujos infantiles. Creo que también hay que tener disciplina y saber hacia donde ir, Picasso decia que hay que aprender a dibujar como los maestros y luego empezar a hacer cubismo. Yo creo en eso.

En ese sentido pues nunca vamos a aprender a dibujar al cien por ciento; hay que estar aprendiendo nuevas cosas, nuevas técnicas de dibujo. Muchos de mis errores como dibujante tienen que ver con el que estoy intentando una técnica nueva, estoy intentando cosas nuevas con un instrumento distinto, intentando no poner a todos los pinches personajes de frente. Hacer una perspectiva tiende a que tengamos errores.

 

 

¿Cómo se retroalimentan tu trabajo en la gráfica y tu trabajo como músico y editor? ¿Diseñas pensando en el sonido, o el sonido te inspira a trazar?

La música es un lenguaje completamente distinto, aunque si tienen muchas similitudes. A mí me gusta el punk, de las rolas que he compuesto con algunas bandas en las que he tocado pues es llegar, sentarte y lo que sale lo vas trabajando como si fuera un boceto. En la gráfica, lo que va saliendo con el trazo lo vas desarrollando también, entonces en eso se parecen, pero siento que las artes visuales sí pueden llegar a cualquier persona. Le pueden resonar a niños, ancianos, adultos, hombres, mujeres, a cualquier diversidad.

La música en la que estoy metido pues es más de nicho, no a mucha gente le gusta el tipo de música que toco que es más estridente y tiene referencias muy especificas; entonces sí es otro mundo donde muchas veces la gente del arte nunca le va a entrar al punk o viceversa. Obviamente hay cruces, gente interesada, pero yo siempre lo he visto como dos medios completamente distintos y que muy pocas veces terminan teniendo que ver, aunque si ha habido casos en México.

Ahorita estoy ayudando al diseño de un libro sobre el punk en la ciudad de México. Está el caso de Chucho punk que vive y trabaja en San Francisco. Él es un artista plástico que también tocaba en SS-20, una banda muy famosa y legendaria del punk mexicano, él está un poco dentro de esa frontera donde yo también me sitúo. Creo que en ese filo pasan cosas muy interesantes. El mundo del arte está regido completamente por la idea de generar una ganancia. A pesar de que se vea siempre como la expresión del ser humano, hay una industria y eso dictamina muchas cosas, Inclusive las relaciones de los artistas, como se hablan, como te tienes que comportar en una inauguración, cómo tienes que tratar a otros artistas, todo eso.

En lo que yo me muevo, a pesar de que sí hay muchísimas dinámicas relacionadas con la ganancia, en general se pueden hacer más cosas sin esperar dinero o reconocimiento. Obviamente existen, pues hay gente que no da paso sin huarache. Sería un poco inocente al aseverar que la mayoría de la gente no lo hace con esa intención, entonces en ese sentido hay alguna serie de más más fuertes en en el underground en el en el Punk y este y pues que también hay ahí hay artistas artistas muy completos que luego no los ve la corriente principal de las artes institucionales y que creo que en algunos casos ellas y ellas están muy contentos en esa especie de anonimato.

 

En tu exposición se ven obras muy antiguas, nuevas, arte para discos. ¿Hay alguna portada o proyecto que guardes con especial cariño? ¿Alguna historia detrás que te guste contar?

Está difícil elegir uno porque en realidad cuando vas a una exposición común y corriente de algun artista plástico pues realmente ves el corpus artístico de la persona que regularmente es una búsqueda personal. La mayoría de las obras que puedes ver exhibidas y colgadas en Iglesia Primitiva están relacionadas con alguien más; obviamente hay trabajos que están hechos por gusto, como la parte de mi obra personal o las que son solo ideas, pero son lo menos. De repente para mí es una maldición porque sí me gustaría dedicarme a pintar, dibujar y a grabar más en ese sentido, pero la verdad es que por situación económica me he dedicado mucho a hacer portadas, flyers o carteles.

De alguna manera voy teniendo que ver con el trabajo de otros, atiendendo al trabajo colectivo. En un cartel, por ejemplo, hubo mucha más gente involucrada, otras visiones artísticas similares o distintas que están relacionadas. Ahorita me acuerdo que está por ejemplo el cartel de una película que se llama Dead Hands Dig Deep que es la historia de de un músico loco del sur de California que terminó suicidándose, muy en la onda de G.G. Allin. Entonces este cartel lo hice porque estuve de gira con mi banda junto a una banda de de California que se llamaba The Calltrains.

Estuvimos en el gabacho de gira en el 2015 y nos hicimos amigos con la banda, les gustó mi trabajo y después me encargaron este cartel. Entonces como muchos de los trabajos que puedes ver ahí tienen una historia donde se dan coincidencias y relaciones. Sin ser el único, creo que ese trabajo en colectividad me distingue mucho de los artistas gráficos contemporáneos en general. Por otro lado, yo no me considero ilustrador ni me considero una persona que hace flyers nada más. Creo que hay una una visión artística detrás muy establecida y que por azares del destino termino haciendo mucho trabajo de ese tipo.

Hay mucho trabajo del sello discográfico Cintas Pepe, que llevo con una amiga es otra faceta dentro de lo que hago. En el, producimos sobre todo vinilos desde el año 2010 a la fecha. Y ahí, el trabajo gráfico y tener una visión establecida es muy necesario para que el sello tenga su personalidad y que no sea otro sello independiente más. Además existe ese apego a lo análogo, a lo físico.

Te contaba lo de las mantas con cloro, que finalmente fue una respuesta a la precariedad y a tener que hacer una escenografía para una obra de teatro que se hizo entre amigos intentando otra búsqueda artística. Están también los cómics que se relacionan con Ediciones Joc Doc que es una editorial de gráfica que inicié con mi amigo Abraham Díaz en el 2011 y que sigue a la fecha. Hemos bajado un poco a la producción por cuestiones de dinero, pero seguimos ahí.

Me acuerdo del cartel de una exposición que hicimos en el Museo Universitario del Chopo que se llamó SubNRMAL que era un poco un ataque directo a a este festival de música llamado NRMAL que era muy de tendencia en aquellas épocas y que nos parecía que cooptaba todo el subterráneo y todo el mundo estaba muy feliz con que eso ocurriese; ese festival fue el preámbulo o antecesor directo de las éticas de festivales como el Bandemia o como el AXE Ceremonia. Todas estas cosas empezaban de algún lado y nosotros las atacábamos de otra manera.

Esa fue una de las primeras exposiciones que tuvimos en recintos institucionales. Estuvo muy chido, porque también se hizo una tocada para inaugurar la fanzinoteca del Museo del Chopo, que sigue hasta hoy y lo puedes consultar en línea; nosotros no fuimos los que la inauguramos, nos invitaron a ese rollo pero de alguna manera fue como la patada inicial. En general siempre ha sido un trabajo con lo colectivo a pesar de que pues lo que se ve ahí es el cuerpo de obra de un artista, que en este caso soy yo.

 

¿En que andas trabajando ahora mismo? ¿Qué se viene con tus proyectos personales?

Se vienen varias cosillas como dicen los chavos. Estamos trabajando sobre nuestro primer video. Ahora si que cambiando de medios. Será un video del nuevo EP de Funerales Cristo Rey, que espero que por ahí de Enero, febrero ya esté afuera. Con Cintas Pepe, vamos a sacar un 7″ de la banda Morbo de Perú, una banda que ha estado activa alrededor de 25 años. El último grupo de rock subterráneo peruano. Estamos también intentando editar a las bandas más jovenes de CDMX, como OOVA. En cuestiones artísticas estoy planeando un libro zine a color con acuarelas inéditas que no tenga que ver con flyers ni nada. Hay un programa de radio de un viaje que hice a EEUU, una pequeña historia para NOFM Radio que tendrá que ver la luz pronto, pues de ahí se tiene que alivianar mi servicio social.

Con Catafalco Teatro estamos escribiendo otra obra que será: Ángeles, el pulso de la muerte que es una especie de obra de terror mexicano. Así como se entiende el terror, pensando ¿qué puede ser lo más terrorífico para el mexicano? pues la familia. Es una exploración que hacemos Nadia Cuevas y yo. Estamos escribiendo el guión y el montaje. Espero que empiece a partir de enero. Se vienen muchas cosas. Hay que seguir chambeando para generar dinero. Pero en sí, esos son los proyectos que están pasando ahora y que van a ver la luz en los próximos seis meses.