Hasta lo que llevábamos, había sentido el año lento en cuanto a lanzamientos discográficos. Discos de buena factura habrá, siempre y cuando que uno se disponga a explorar un poco más allá. Aunque todavía no había un disco que particularmente me volara la cabeza. Hasta que llegó URGH, de Mandy, Indiana.
URGH es el segundo álbum de estudio de la banda anglo-francesa Mandy, Indiana, el primero para el estupendo sello Sacred Bones, representando una evolución intensa y visceral respecto a su álbum debut. A lo largo de 10 temas, el grupo explora un terreno donde se encuentran el noise, industrial, post-punk, ritmos tribales, techno oscuro y ritmos bailables un tanto deformados, creando un sonido tan abrasivo como expresivo.
Un álbum filoso, crudo, intenso e iracundo en donde la instrumentación no da tregua alguna, y donde la voz de Valentine Caulfield mantiene en todo momento una personalidad e intención igualmente importante en la transmisión del mensaje y la intensidad de temas personales y sociales. Aunque la mayor parte del álbum está cantada en francés, su intensidad emocional traspasa el idioma. Temas como la injusticia, la violencia sistémica o el trauma se expresan de una forma que resulta una seca bofetada.
El disco mantiene el nivel en todo momento. Mis temas favoritos son la explosiva y llena de beats “Magazine”, la lenta y oscura “A Brighter Tomorrow” (que en algo me recordó a lo hecho por Mengers en su último disco en sus momentos más envolventes), la tribal y de influencias raperas “Isa halt so”, la muy bailable “Cursive” y la muy confrontativa “I’ll Así Her”.
Un álbum estimulante y energético que no busca agradar, sino sacudir, confrontar y servir de catársis. Su combinación de intensidad sonora y espíritu combativo lo convierten en una obra destacada dentro del panorama experimental y de rock industrial contemporáneo.

