Chalk – Crystalpunk 

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Chalk es un dúo de Belfast formado por Ross Cullen y Benedict Goddard, surgido de un entorno más cercano a los medios audiovisuales que a la música. Antes de este su debut  Crystalpunk, construyeron su identidad a través de la trilogía de EPs Conditions que ya apuntaban hacia una síntesis entre post-punk, electrónica industrial y cultura rave.

Su historia está profundamente marcada por el contexto de su país, Irlanda del Norte, lo cual no es un detalle superfluo, sino que es el eje conceptual y es parte de su espíritu. Ambos crecieron entre identidades cruzadas —nacionales, culturales, incluso familiares— y esa sensación de no pertenecer del todo a ningún lado se convierte en materia prima del proyecto.

En su música podemos encontrar ecos a actos como Underworld, Nine Inch Nails o el post-punk británico clásico, pero filtrados por una sensibilidad contemporánea y que los vuelve al mismo tiempo reconocibles.

Su Lp nos muestra más que un híbrido rock – electrónico de festival, pues hay una intención de búsqueda de tensiones y emociones. Crystalpunk se siente tan físico como inmersivo, disparando esas influencias que hacen suyas en todo momento con ritmos que abrevan de la cultura rave, con texturas abrasivas e industriales y con guitarras con un filoso pulso.

Posiblemente en comparación a los EP’s con los que se fueron dando a conocer, si la crudeza es menor, pero la paleta musical y emocional crece. Esto se nota en temas como «One-Nine_Eigth-Zero» que directamente aterriza en terrenos más pop, pero que embona perfectamente con la narrativa, sin embargo un tema como «Tongue» mantiene esas cotas de agresividad.

Si el álbum tiene esa intensidad, el directo debe ser una experiencia sensorial que seguro vale la pena. El dueto de la mano de ese revival post-punk ha logrado que la crítica voltee hacia ellos y que lo mismo puede hacerlos entrar en escenas indie rockeras como electrónicas.

Crystalpunk es un enorme disco debut para una banda que habrá que seguir muy de cerca, y sobre todo, experimentar en vivo con sangre y sudor en la pista de baile.