Top 60 canciones de The Beatles

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Un tema por cada año desde su debut

Para cerrar el ciclo dedicado a The Beatles por sus 60 años de carrera armamos un Top 60 de sus canciones; desde Please Please Me (1962) hasta Let It Be (1970).

Añadimos unas cuantas líneas respecto a cada una de ellas y al final les dejamos el playlist.

Beatles Pictures
Foto: Mike Mitchell

 

60.- I’m Looking Through You (Rubber Soul, 1965)

Uno de los temas de ruptura y reproche más directos que existen. Escrito por McCartney y dirigido muy probablemente a Jane Asher durante una ruptura. Dentro de Rubber Soul antecede a “In My Life” equilibrando un poco las expresiones de amor con las de desamor.

Musicalmente es un tema extra trabajado al que la banda, y especialmente Paul, le dedicó mucho tiempo durante distintas sesiones. Además de su intro acústico, uno de los más distintivos de su discografía, destaca el uso de un órgano Hammond tocado por Ringo.

Si bien parece un tema hostil, de acuerdo con Paul, así lograba lidiar con los problemas personales y evitaba rencores: “Lo escribía en una canción y luego me deshacía de la emoción. No guardo rencor, así es que me deshago de esas cargas emocionales”. Rodrigo “Bola” Torres

 

59.- Day Tripper (Sencillo, 1965)

Siempre hay un encanto por el tipo de canciones de cualquier banda que salen a la par o fuera de la discografía oficial, y los Beatles no son la excepción pues tienen grandes temas en ese tenor. Uno de ellos es “Day Tripper”, precisamente dentro de la era donde empezaban a explorar más allá de sus propios límites musicales, lo que dio como resultado un tema de una gran conjunción musical y uno de los riffs más influyentes y con más personalidad del rock. Tony Spinotti

 

58.- All My Loving (With The Beatles, 1963)

La contraparte de “Help!”. Mientras en aquella todo es dolor, acá el corazón McCartneano se desvive en agradecimientos por la bendición de ser un Beatle (así, en mayúscula). Una pieza luminosa, brillante y cursi, pero cursi bien, es decir, con esa valentía que el zurdo demostró al nunca avergonzarse de ser un fresa. El coro es de los primeros logros en el contrapunto por parte del cuarteto, recurso que varias veces hizo que canciones mediocres se convirtieran en himnos. Chulada. Israel Pompa-Alcalá  (Invitado para este ejercicio. Es locutor, escritor, músico y ex-policia Beatle. Gallito Mañanero 7am por Código 21 radio y Las Pequeñas Parolas, Jueves 10 pm en Radio UNAM)

 

57.- Rain (Sencillo, 1966)

De acuerdo con Lennon, esta canción se la regaló el mismísimo Ja, dios de la mariguana. La letra se inspira en un viaje lluvioso en Melbourne y sus recuerdos de lluvias torrenciales en Tahiti, llevando la anécdota meteorológica a una crítica del desapego humano hacia la naturaleza y su tendencia a la queja. Pero es la parte musical lo que la hace destacar.

El lado B de “Paperback Writter” es también la primera vez que experimentaron con grabaciones en reversa (de acuerdo con Lennon, la primera vez que se hizo en la historia) y loops de cinta, generando un groove especial y psicodélico acentuado por el bajo de Paul y lo que Ringo nombra como su mejor trabajo como baterista. D

e acuerdo con George Martin, quien produjo el track, se divirtió jugando con las cintas y la voz de John; ese experimento lúdico quedó plasmado en el fade out del tema con tanto la voz como las guitarras en reversa y fueron el inicio de mucho de lo que se plasma en Revolver.  Rodrigo “Bola” Torres

 

56.- Penny Lane (Sencillo, 1967)

Sólo un McCartney en plan cacique, controlador y obsesivo podría haber compuesto una cosa tan compleja como Penny Lane: de la intrincada línea de bajo, pasando por la bellísima melodía, hasta los impresionantes arreglos orquestales (creados en contubernio con el verdadero quinto Beatle, George Martin), además de la finura de la letra (sin duda una de las mejores de Macca, quien, la verdad sea dicha, jamás se ha distinguido por ser un gran poeta), esta es una oda de amor y nostalgia a lo que los Beatles representaban antes de la muerte del verdadero quinto Beatle, Brian Epstein. Un adiós a la inocencia y una bienvenida a la ruptura. Israel Pompa-Alcalá

 

55.- Nowhere Man (Rubber Soul, 1965)

Canción de notable orientación filosófica y existencialista. Lennon, McCarntey y Harrison construyeron elegantes armonías y un fastuoso solo de guitarra al unísono. “Nowhere Man” exhibe la naturaleza melancólica de la obra de John Lennon, quien atravesaba dificultad para componer. El concepto de la letra surgió durante un momento de introspección, en el que John se visualizó sentado, haciendo nada, yendo a ninguna parte. [gus]

 

54.- Love Me Do (Please Please Me, 1963)

Los Beatles para mí son muy importantes, son la banda favorita de mi papá y la primera que escuché en toda mi vida gracias a su colección de discos. Sus canciones que hablan de amor fueron el gancho que atrapó a la juventud de aquel tiempo, unos greñudos rebeldes (para los estándares de ese tiempo) con instrumentos musicales cantando sobre cuánto desean ser amados por una persona, cosa que no dista mucho de lo que sigue pasando en la actualidad con los artistas pop. “Love Me Do” fue su primera canción con estas características y logró conseguirles éxitos, además que los conectó con Ringo Starr. Yo la amo mucho por su melodía y las voces de Lennon y McCartney al unísono, una de las canciones pop que más quiero. Gerardo Lamas

 

53.- I’m So Tired (The BEATLES, 1968)

Cuando no hay forma de hacer algo mejor de lo que ya has hecho, cuando no hay forma de escapar de una fama insultante e inmanejable, cuando el narcisismo sólo parece controlado cuando lo comparas con el de tu compañero de al lado, y cuando quisieras estar en cualquier otro lugar que en ese de ahí, ¿qué se hace?, claro, se escribe un disco cuádruple con canciones innecesarias, inconexas y llenas de hartazgo pero a la vez desbordantes de genialidad y confrontación.

Una de las muchas tonadas escritas en la India, pero para fortuna con menos toques cósmicos o esotéricos y más decepción terminal. Solo un hombre lidiando contra un matrimonio agonizante, expectativas cada vez más titánicas y una fragilidad palpable en cada una de las palabras y líneas. Tal vez no sea una obra al nivel de otras en su trayectoria personal, pero la increíble, temperamental, elegantemente maníaca interpretación de Lennon la eleva a pisos superiores, he ahí un hombre abatido.

Mención aparte merece la línea «And curse Sir Walter Raleigh / he was such a stupid get», a la vez venenosa, innecesaria, ingeniosa y desternillante. La personificación exacta del señor John, un auténtico hijo de puta. Pero nuestro hijo de puta. Alex Torres

 

52.- Golden Slumbers (Abbey Road, 1969)

La leyenda cuenta que, una vez separado viejo cuarteto, Lennon (con la complicidad de Harrison) y McCartney (con la complicidad de Linda)* se lanzaron una serie de tomatazos a través de rolas llenas de mala leche, saña y odio contra aquel que solían llamar hermano. Pero el antecedente es mayor: “Golden Slumbers” es una carta abierta de Paul contra el resto del grupo, pues en su letra deja ver que, in the end, no hay poder creativo y humano que pueda contra el dinero. El último clavo en el ataúd Beatle se ponía a ritmo de un popurrí que empieza suave para terminar en frenesí y locura.

Y así, un día dejaron de existir.

Pero antes nos recordaron que la belleza de la humanidad no radica en ser la banda más grande de todos los tiempos, sino en fallar junto a otros desconocidos que, con el paso del tiempo, se convierten en las personas que más amas y, por ende, las únicas que te pueden destruir. Al final, el amor que siembras, es el amor que cosechas.

*Ringo jamás se peleó con nadie, pues en su infinita sabiduría, entendió que la vida, como los Beatles, no son para tomarse tan en serio. Viejo ojos azules: dios bendiga tu sabio corazón.  Israel Pompa-Alcalá

 

51.- A Hard Day’s Night (A Hard Day’s Night, 1964)

El sencillo que le dio nombre tanto al álbum como a la primera película, en la cual George Harrison conoció a su esposa, “A Hard Day’s Night” es otra de esas canciones de amor característica de los Beatles, melodías alegres con acordes mayores y letras enfocadas en exaltar la alegría que provoca ver al ser amado después de un largo día de ser explotados laboralmente. La instrumentación incluye un clavicordio que al inicio contribuye con acorde más misterioso de la discografía de los Beatles, mismo que ha sido tema de discusiones centradas en lograr identificarlo. Gerardo Lamas

 

50.- Love You To (Revolver, 1966)

Cuando escuchas por primera vez Revolver, sin tener ningún antecedente anterior, posiblemente “Love You to” sea el primer tema del álbum que realmente descoloca, esto por su estructura y exotismo, la cual emula a la música hindú -tal cual, es considerada la primer canción pop en emular una forma no occidental-. Una genialidad cortesía de George Harrison, a donde llevó más allá la incorporación de instrumentos atípicos en el rock, lo cual ya había hecho de alguna manera en “Norwegian Wood”. Otro gran valor sin duda fue el haber captado esa espiritualidad que se palpa en la música hindú. Tony Spinotti

 

49.- Get Back (Let It Be, 1970)

Esta es la última canción del álbum Let It Be del último álbum de estudio de la banda y también fue parte de su lista de canciones interpretadas en el famosísimo Roof Top Concert en Londres, cuya semántica en general, que envuelve tanto a la letra de la canción como las actividades que se desarrollaron en torno a este álbum, podrían interpretarse como el cierre de la época Beatleriana, en cuyo caso se despiden a través de sus canciones.

“Get Back”, volver al principio. Es decir, terminan un ciclo para iniciar uno nuevo, así como la vida misma que se constituye de una serie de ciclos que se abren y cierran de distintas formas quizás más evolucionadas, pero a final de cuentas siempre se cuenta con un principio y un fin. Adriana Armenta

 

48.- Let It Be (Let It Be, 1970)

Escrita e interpretada por Paul McCartney habla justamente de una filosofía en la que nos enseña que no ser aprehensivos nos ayuda a vivir un poco mejor, hay cosas que no podemos controlar y debemos dejarlas ser.

Simbólicamente podría tratarse de una despedida de McCartney y de la banda ya que da nombre a su última álbum de estudio en 1970. Incluso para la portada aparecen los cuatro Beatles en fotografías separadas, cuatro personas y cuatro caminos diferentes por recorrer. Adriana Armenta

 

47.- You’ve Got To Hide Your Love Away (Help!, 1965)

Los Beatles conocen a Bob Dylan y sus vidas, su música y sus carreras cambian, como nos pasa a todos los que escuchamos a Bob Dylan por vez primera. Con esta canción, Lennon se deja llevar por esa influencia y busca encontrar el sonido de Dylan de guitarra y voz nostálgica mientras canta sobre estar enamorado de alguien que no está interesada al mismo nivel. Las partes más dylanescas aparecen en los ¡HEY! como si el mismo Bob lo estuviera acompañando. Y así, el momento Dylan de los Beatles terminó, para sorpresa de nadie, en una bella canción. Gerardo Lamas

 

46.- For No One (Revolver, 1966)

Trágica y desconsolada composición de McCartney, escrita en segunda persona, recrea el sentimiento de ser abandonado abruptamente por su amante. La pista fue grabada únicamente por 2 de los integrantes, Paul ejecuta el clavicordio, piano y bajo, Ringo la batería y pandereta. La música destaca por las finas intervenciones del corno francés.

“For No One”, de estilo pop barroco, es considerada, por varios referentes musicales incluido Lennon, como la balada de mayor inspiración de McCartney. [gus]

 

45.- Dear Prudence (The BEATLES, 1968)

“Dear Prudence” es una maravillosa balada y pertenece a su periodo espiritual que derivó de un campamento en Rishikesh (India) con el yogui Maharishi Mahesh, al que acudieron los integrantes de la banda luego del fallecimiento de su manager Brian Epstein.

Dicha canción está dedicada Prudence, la hermana de Mia Farrow quienes también se encontraban en el retiro espiritual; Prudence era una chica que solía encerrarse en sus aposentos a meditar la mayor parte del retiro, la letra nos relata cómo es que la invitan a salir de su aislamiento prometiéndole un día soleado y azul.

En esta canción no participa Ringo Starr ya que se alejó temporalmente de la banda. Personalmente, la conocí por Siouxie And The Banshees en una versión con tintes ochenteros y góticos, también Jerry García la versionó y tocó en varios de sus conciertos. Adriana Armenta

 

44.- I’ve Just Seen A Face (Help!, 1965)

Una catedral acústica-country-cotorrona que ha sido injustamente enterrada por el prestigio y leyenda de la canción que le sucede en A Hard Days Night: nada más y nada menos que “Yesterday”. Es por eso que invito a revalorar el acabo-de-ver-una-cara de Paul, porque además de su brillante ejecución a tres guitarras, su pegajosísima melodía y el brillante coro, es uno de esos vibrantes momentos donde el viejo cuarteto demostró estar en la cima de sus poderes como conjunto. Israel Pompa-Alcalá

 

43.- Here, There And Everywhere (Revolver, 1966)

Una canción de amor redonda, que de acuerdo con su autor fue, inspirada por otra. McCartney señala a “God Only Knows” de The Beach Boys como la canción que lo llevo a escribirla… sentado al lado de la alberca… en lo que John tomaba una siesta. Cuando despertó, simplemente entraron y la terminaron. Lennon corrobora la historia y menciona que es toda de Paul, además de una de sus canciones favoritas de The Beatles.

Como muchas de las canciones en Revolver, y a pesar de su austera instrumentalización (bajo, guitarra de 12 cuerdas y batería), cuenta con algunos trucos de velocidad en la grabación para que la voz aparezca en momentos más alta. Hablando de la voz, según el propio Paul, cantó el tema al estilo de Marianne Faithfull.

Un dato curioso que deja ver lo mucho que esta canción pega cuando pega es que la revista Mojo, en el año 2000, la colocó como la cuarta en la lista de las 100 mejores canciones de la historia. Increíble hasta dónde puede llegar una canción tan aparentemente sencilla. Rodrigo “Bola” Torres

 

42.- Revolution (Sencillo, 1968)

La canción inicia con una enérgica guitarra y habla de temas inherentes a la situación política de ese entonces. Lennon recupera la experiencia de los diversos grupos revolucionarios de la época y, de cierta manera, cuestiona las razones morales de sus causas, específicamente las actividades de la izquierda comunista y la revolución cultural en la República Popular China. Sugiriendo que cualquier grupo social o político, llevado al extremo, también puede llegar a pronunciar mensajes de odio o separación.

El sonido distorsionado se logró sobrecargando los preamplificadores y conectado de manera directa la Epiphone Casino de Lennon a la mezcladora.

“Revolution” fue la primer canción que tuvo licencia para su uso comercial, cuando Nike pagó a EMI $500,000 dólares en 1987 para aparecer en un anuncio televisivo. McCartney, Harrison y Starr se molestaron con Yoko Ono por haber consentido el uso y se arreglaron con EMI fuera de corte en 1989. Adriana Armenta

 

41.- And I Love Her (A Hard Day’s Night, 1964)

…ahora bien, la madurez del cuarteto jamás hubiera sido alcanzada sin piezas como y la amo: una experimentación que encierra lo mejor del bolero, el blues y hasta la mal llamada música clásica, gracias a los cambios tonales y armónicos (por ejemplo, el recurso académico de la modulación a un tono superior, pasando por el épico final, que se queda en un acorde mayor, contrario al cariz menor del resto de la composición). De a poco y con mucha miel, “And I Love Her” es otro punto álgido para el desarrollo artístico de los melenudos de Liverpool. Israel-Pompa Alcalá

 

40.- All You Need Is Love (Sencillo, 1967)

La más hippie de sus canciones, englobando ese poderoso mensaje de la década de los 60’s que sigue resonando después de tantos años. Fue un sencillo que escribieron para un evento llamado Our World, los Beatles tocaron en vivo la canción el 25 de junio de 1967 y poco después la publicaron para su venta.

Esta canción de letra sencilla se convirtió en una cápsula de tiempo que puede ser abierta en cualquier momento que le das play y sin necesidad de haber vivido durante esa década, te recibe la marsellesa y te despide una multitud de gente cantando lo que se le ocurre encima del coro principal, para ir aterrizando en tu época poco a poco. Y, en lo personal, yo también pienso lo mismo, y es algo que debemos enseñarles a las siguientes generaciones, eso de que solo necesitas amor. Gerardo Lamas

 

39.- The Long And Winding Road (Let It Be, 1970)

En mi mente esta es la última canción de la discografía canónica de los Beatles, y debió haber sido. Que las palabras «yeah, yeah, yeah» pintadas de gris Oxford y azul rey fueran conducidas por los últimos acordes de ese piano y esa orquesta en contraposición a las mismas palabras que en cierta forma iniciaron la salvaje subida de la banda, habrían significado un guiño cuasi místico para los lunáticos como un servidor.

A estas alturas Paul veía el final de la banda. Antes eran capaces de arrear y conducir los impulsos individuales para alcanzar los imposibles estándares autoimpuestos, pero en esta coyuntura las cosas empiezan a girar fuera de control. Es una canción triste porque está pintada arriba, abajo y a través del sentimiento de inalcanzabilidad, de querer permanecer cuando sabes que todo se dirige al aserradero.

Muy bien chicos, si esto es el final, que el final sea digno de Roma.

De forma subjetiva y personal podría decir que es mi canción favorita de los Beatles. Alex Torres

 

38.- Sexy Sadie (The BEATLES, 1968)

Finísima introducción de piano enmarcada por la tarola de Ringo, composición de Lennon a manera de denuncia y desdén hacia el Maharishi tras una terrible decepción.

Posee una progresión de acordes y armonía que se vería reflejada, décadas después, en el tema “Karma Police” de Radiohead.

Lennon dispone de uno de los mejores temas de la agrupación para reprochar la conducta del Maharishi, en particular, el supuesto acoso hacia la actriz Mia Farrow. Se requirieron 52 tomas, ya que John pasó gran parte de las sesiones de grabación maldiciendo, profundamente herido por la disolución de sus expectativas en busca de respuestas. [gus]

 

37.- Paperback Writer

John siempre consideró que Paul tenía un extraño punto de partida para escribir canciones. Muchas, muchas de las letras que se le presentaban partían desde el uso de la tercera persona. La obra de McCartney está llena de cuentos e historias donde él no es el personaje principal, la señora que recoge el arroz en la boda, el tío y el almirante, y un mundo de extraños venidos a menos tratando sin éxito de convertirse en protagonistas de alguna historia. Lennon, por otro lado, no concebía un personaje más interesante respecto a cuál debatir qué sí mismo.

“Paperback Writer” es una de esas canciones, a la vez ligera, a la vez misteriosa, a la vez directa, a la vez oblicua. También es el punto exacto en que los chicos mercuriales e ingenuos de la primera mitad de los sesentas chocan con los artistas iluminados y cínicos de la segunda mitad. Y más importante aún, también es mi canción favorita de su discografía, no me importa nada.

Los Beatles eran muchas, muchas cosas, una de ellas es unos increíbles cantantes. Para mí, la toma final de “PW” es el pináculo de esto, tres voces armonizando para crear un universo en sí mismo. El ritmo indomable que nunca se detiene sobrevolado por coros a contratiempo disueltos en ácido. Cuando agregas la mejor interpretación de Ringo como la base de la canción tienes el momento exacto en que los Beatles dejan de ser una banda para convertirse en un maldito cohete a la luna.

Pd. Vean el video, mi teoría es que ni antes, y obviamente después, los Beatles se habían amado tanto a sí mismos como en este momento. Las sonrisas y las miradas de confabulación son casi las de chicos que le juegan una estupenda broma a su profesor sustituto. Deprimente al pensar en cómo se terminó. Ah, y Ringo ahí, sin hacer nada excepto ser el tipo con más estilo sobre la faz de la tierra. Alex Torres

 

36.- Two Of Us (Let It Be, 1970)

Producido por George Martin y post producido por Phil Spector “Two Of Us” tiene la singularidad de ser la canción que abre el último disco de The Beatles.

Inicialmente trabajada como “On Our Way Home”, este tema de McCartney trata de los largos viajes por el campo inglés que tuvo junto a Linda a finales de los sesentas, pero se ha convertido en un himno de complicidad para amigos, hermanos, amantes, etc. de todo el mundo.

Si bien John no es el autor de la canción, sí contribuyó en él de diversas formas. Una de ellas convenciendo a Paul de cambiarlo de su eléctrico formato original al acústico que todos conocemos y amamos, otra, añadiendo la diatriba que sirve de intro y el silbido que acompaña al outro, y por supuesto, la voz que harmoniza con la de McCartney en los versos.

Mención especial a Ringo por el juego de percusiones que enriquece a la canción. Rodrigo “Bola” Torres

 

35.- She’s Leaving Home (Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, 1967)

Principalmente compuesta por Paul, pero con considerables aportaciones de John, “She´s Leaving Home” es una rara avis dentro de los temas que componen la discografía de The Beatles por distintos motivos:

  • Es uno de los pocos en los que ninguno de ellos toca algún instrumento.
  • Es uno de los pocos en los que se incluye un harpa.
  • Es uno de los no tan pocos ganadores del Ivor Novello (mejor canción inglesa por letra y música en 1968).
  • Hizo llorar a Brian Wilson y a su esposa cuando Paul se las tocó al Piano.
  • Es el único arreglado por Mike Leander.

Este último punto no fue del agrado de George Martin quien, a pesar de su molestia, condujo el acompañamiento de cuerdas.

La letra se inspira en un artículo de prensa leído por Paul en donde se describe la fuga de una chica adinerada con su novio. La canción es hermosa por su letra, su música y su interpretación, la harmonización de las voces de Lennon y McCartney en el coro conjugan lo que se ha dicho que resume esta canción: crecimiento, liberación y pena.

Serrat toma estos elementos y unos años más tarde crea “Qué Va A Ser De Ti”, dentro de su grandioso Mediterráneo. Rodrigo “Bola” Torres

 

34.- I Saw Her Standing There (Please Please Me, 1963)

La canción que lo empezó todo. Un rocanrolito muy en la onda que el viejo cuarteto adoptó durante su etapa formativa en Berlín. Aquí se notan ya los rasgos que les volverían ídolos británicos (y luego mundiales), así como algunos chispazos de genio, como la línea de bajo (una de las más imaginativas en el repertorio de McCartney), las progresiones armónicas, las melodías vocales y la guitarra líder del Beatle místico. Big Bang. Israel Pompa-Alcalá

 

33.- Cry Baby Cry (The BEATLES, 1968)

Un clásico tema de John Lennon de la época, incoherente y genial. Sus orígenes están en el viaje que realizaron a la India y su letra original (“cry bay cry, make your mother buy”) se contrapone con la iluminación que prometían aquellas tierras.

La canción es sencilla, lo que ha generado una gran cantidad de covers amateurs, incluido, para sorpresa de nadie, uno de Liam Gallagher y su ex banda Beady Eye. La clave de esta canción, más que en su letra al mismo tiempo pegajosa y absurda, es su progresión musical con variantes de MI hasta culminar con un remate por demás satisfactorio del acorde de DO séptima.

Este tema en realidad es dos, el “outro” es una canción de McCartney llamada “Can You Take Me Back?”, graba en las sesiones para “I Will”, interpretada únicamente por Paul y Ringo.

Dato curioso: el rey y la reina de la canción se refieren a los personajes de la canción de cuna “Sing A Song Of Sixpence”.  Rodrigo “Bola” Torres

 

32.- Because (Abbey Road, 1969)

Lennon cimentó la canción en los acordes, interpretados al revés, de “Claro de Luna” de Beethoven. Because es uno de los temas más bellos y con mejor producción de toda su discografía, para lograr la impresionante y ensoñadora melodía vocal rica en capas, John, Paul y George cantaron la armonía en 3 partes, grabada 3 veces simulando 9 voces.

La hazaña vocal resulta trascendental, a fin de acentuarlo, George Martin utilizó únicamente las armonías, sin música, para el álbum Anthology. Existe un asombroso cover en directo de Pedro Aznar, en el cual disgrega, valiéndose de un looper multi-pista, los acordes de guitarra, bajo y teclado, así como los 3 rangos vocales. [gus]

 

31.- Help! (Help!, 1965)

Signos de madurez y crisis. La beatlemania pasando sus primeras facturas y la (poco) conocida rabia de Lennon como punto de catarsis para una de las épocas más atribuladas del conjunto. La letra es el mejor guiño a Dylan que John pudo construir, al tiempo que la instrumentación y los arreglos dan avisos de las cumbres que alcanzarían después. Resumen perfecto de Harrison. sacado directo de las antologías: “los Beatles recibimos todo, pero a cambio entregamos nuestro sistema nervioso”. ¡Ayuda! Israel Pompa-Alcalá

 

30.- Yellow Submarine (Revolver, 1966)

El que fuese un rara avis dentro del genial Revolver, se volvió uno de los temas más populares y entrañables de los Beatles, que dio para una divertida e icónica película animada y un álbum. Un tema infantil que es imposible no amar -como imposible no amar la desafinada voz de Ringo- y ese espíritu juguetón que te devuelve a la niñez de golpe. Curiosísima la interpretación que el mismo Lennon hizo del tema, que apareció en la reedición de Revolver en 2022 en donde era una extraña y melancólica balada. Tony Spinotti

 

29.- Blackbird (The BEATLES, 1968)

Con las canciones de Macca sucedía un efecto interesante, los arreglos, las melodías y la interpretación eran tan prístinas que rara vez hacían pensar en que el significado fuera diferente al que se escuchaba en primera instancia. Son pocas las discusiones que recuerdo sobre si una línea hablaba de esto o de aquello. John tiene las ideas de revolución (guiño) como monopolio en la banda y cualquier otra cosa está más cerca a la goma de mascar.

“Blackbird” es un ejemplo clásico, se puede teorizar el nivel de profundidad o el mensaje directo o escondido, pero la verdad es que mientras algunos seguían jugando con cítaras y mantras, Paul retrabajaba a Bach para crear una de las canciones más distintivas de la primera mitad de la discografía de todos los tiempos, mostrando un rango creador lejos de sus confiables pianos y bajos.

Además, es la canción favorita de la banda tanto de Charles Manson como de Elliott Smith y mía, así que si un track es capaz de ponernos de acuerdo a los tres no hay nada más que debatir. Alex Torres

 

28.- With A Little Help From My Friends (Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, 1967)

Es una canción escrita especialmente para que la cantara Ringo Starr, quien hace un grandioso trabajo y le da ese toque místico a la canción gracias a su voz en barítono. La lírica de la canción es a base de preguntas y respuestas cuyo mensaje nos habla sobre la amistad y  nos dice que debemos saber que por más solos que nos podamos sentir siempre habrá alguien que nos pueda tender una mano cuando más lo necesitamos, un amigo, hermano… en fin, siempre necesitamos una pequeña ayuda y siempre habrá alguien que nos responda con un gran gesto de amistad.

Una de las interpretaciones más conocidas fue la de Joe Cocker, con un compás más lento y progresivo quien le dio un aspecto totalmente distinto, pero igual de interesante que la interpretación de The Beatles, esta versión se inmortalizó en su presentación en Woodstock y en el intro de la serie The Wonder Years.  Adriana Armenta

 

27.- Twist And Shout (Please Please Me, 1963)

Sin bien no es una canción escrita por The Beatles, es un himno de la época de los 60s al Rock And Roll y Rythm and Blues. Es enérgica y alegre, está cantada por John Lennon de una manera eufórica de tal modo que nos inyecta esa adrenalina y unas vibras desenfrenadas.

Fue escrita originalmente por Phil Medley y Bert Russell y cuenta con un sinfín de interpretaciones por artistas de la época. En los 80s fue utilizada en la película Ferris Bueller’s Day Off, dándonos una escena icónica que cristaliza la sensación de libertad previo a la vida adulta y las responsabilidades que viene con ella. Adriana Armenta

 

26.- Ticket To Ride (Help!, 1965)

¡Oh Ringo, qué injusto ha sido el mundo contigo! Pero no te preocupes viejo ojos azules: en el futuro, cuando tus detractores sólo sean alimento de gusanos, lo único que necesitaremos es darle play a esta canción, y la humanidad completa se enterará que siempre fuiste uno de los grandes bateristas de todos los tiempos. Y es que el boleto para viajar, además de dejarnos ver la genialidad de Ringo, nos muestra los avances del grupo: Lennon en plan grande con la idea composicional, Macca con un arreglo vocal tan impresionante como la canción misma, al tiempo que Harrison suelta uno de sus mejores arpegios de guitarra. Aquí se gestó otro big bang: el de los Beatles como artistas… Israel Pompa-Alcalá

 

25.- Lucy In The Sky With Diamonds (Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, 1967)

Como si habláramos de las etapas de Picasso, en la música con The Beatles pasa exactamente lo mismo, “Lucy In The Sky With Diamonds” fue concebida en su etapa psicodélica por lo que se rumora que sus iniciales (LSD) aluden a la droga. Aunque la banda ya lo haya desmentido existe esa teoría ampliamente aceptada.

La canción está en parte inspirada, como algunas otras composiciones de Lennon” en Through The Looking-Glass, And What Alice Found There de Lewis Carroll. Paul contribuyó al track componiendo la introducción en el órgano y la línea acerca de newspaper taxis.

Es una canción muy surrealista y ensoñadora; si existiera una canción en la que puedes imaginarte los colores es precisamente esta. Adriana Armenta

 

24.- Yer Blues (The BEATLES, 1968)

Tras la muerte de Brian Epstein, John Lennon canalizó el dolor en uno de los más apasionados temas del White Album, de naturaleza sencilla y bluesera, “Yer Blues” se aleja de las composiciones más experimentales de la época. Interpretada principalmente en un tiempo de 6/8, mediante constantes alteraciones al compás las guitarras se interponen densas y agudas para crear una melodía cruda y depresiva, la cual exclama de manera mordaz: If I ain’t dead already, girl you know the reason why”.

Grabada en una sesión inusual para The Beatles, en un cuarto con dimensiones diminutas, tocando juntos de 7 pm a 5 am. Existe una versión maravillosa de este tema, grabado para el show Rock ‘n’ Roll Circus de los Rolling Stones con Lennon y Clapton en las guitarras, Richards en el bajo y Mitch Mitchel en la batería.

[gus]

 

23.- Happiness Is A Warm Gun (The BEATLES, 1968)

Un título realmente intrigante e impactante. Que decir, que al propio Lennon le causaría tal impacto la frase que la tomó prestada para el título de esta canción. Este también es uno de los temas más peculiares del cuarteto, porque hay una gran cantidad de cambios de ritmo dentro del mismo a la manera de secciones, algo que Radiohead retomaría para su tema “Paranoid Android” de manera directa. Tony Spinotti

 

22.- I Want To Hold Your Hand (Sencillo, 1963)

Es una canción alegre y romántica del primer álbum de The Beatles y de los primeros temas firmadas por la pareja creativo Lennon-McCartney, asociación que los llevaría al éxito como banda a lo largo de su carrera. También es uno de sus primeros éxitos reconocido tanto a nivel local como en el extranjero, de hecho, fue su primer sencillo en llegar al #1 en Estados Unidos.

Es uno de los temas incluidos en las 500 canciones que dieron forma al Rock and Roll, del Rock and Roll Hall of Fame.

“I Want To Hold Your Hand” es una canción cándida, alegre y sumamente romántica que inició la locura conocida como Beatlemanía. Adriana Armenta

 

21.- And Your Bird Can Sing (Revolver, 1966)

Escrita y menospreciada por Lennon, aclamada por McCartney como una de sus favoritas. Su inspiración y significado ha sido objeto de especulaciones: ¿Dirigida a Paul, a Mick Jagger, a su entonces esposa Cynthia, a Frank Sinatra…? esta última interpretación se explica a detalle aquí.

Independientemente de lo anterior, “And Your Bird Can Sing” es un tema especial, y yo diría necesario, dentro de la obra maestra que es Revolver. Dota de ligereza y de esa dosis de rock and roll tradicional que cada disco Beatle debe tener, a una obra que tira hacia la mística y la experimentación.

Musicalmente lo que destaca desde la primera escucha es el intrincado duelo de guitarras que ejecutan Paul y George en sus Epiphone Casino, sumado al ritmo y las voces, generan un tema adictivo. Respecto a la voz de Lennon, el escritor John Robertson señala que “él ya había dominado el arte de sonar devastadoramente indiferente, abrumadoramente poderoso y ligeramente vulnerable, todo al mismo tiempo».

La toma 2 del tema incluye un bajo extraordinario y unos Lennon y McCartney carcajeándose durante toda la grabación, puede encontrarse en la Anthology 2.

Dato curioso: Wilco eligió este tema como una de las 25 canciones que versionaron en el MASS MoCA en 2013. Y fue la única de ellas que tocaron no una, sino dos veces seguidas. Rodrigo “Bola” Torres

 

20.- Norwegian Wood (Rubber Soul, 1965)

Tema maduro, introspectivo y artístico que se aleja del rock/pop con tintes románticos de canciones previas, adornado con la cítara de Harrison. Lennon encontró en “Norwegian Wood” la forma de decirle a su esposa que tenía un amorío, al narrar desde su propia experiencia, de manera sofisticada, la historia de un hombre que es invitado a la casa de una mujer, la cual no lo deja entrar en su cama y termina durmiendo en la bañera. [gus]

 

19.- We Can Work It Out (Sencillo, 1965)

“We Can Work It Out” es una canción que para mí es especial por su mensaje, el cual me ha llenado de inspiración y me ha ayudado a salir adelante en ocasiones difíciles de la vida.

Las relaciones humanas en general son algunas veces complicadas de llevar mientras uno se mantiene con una perspectiva limitada y polarizada y no podemos ver más allá de otras situaciones, es una canción que promueve la paz y el entendimiento para poder resolver cualquier conflicto.

La manera en que interpretan la canción y la melodía es bastante pacifica e inspiradora. Pertenece a la época del sexto álbum de estudio de la banda Rubber Soul lanzado en 1965, pero fue lanzada como sencillo junto con “Day Tripper” en lo que sería su primer doble cara A. Este lanzamiento representó el décimo sencillo en llegar al #1 de manera consecutiva. Adriana Armenta

 

18.- Don’t Let Me Down (Sencillo, 1970)

Esta canción está en mi top cinco de canciones favoritas de los Beatles, por alguna razón aparece en mi vida durante los momentos canon mucho antes de darme cuenta de que estoy viviendo uno. Hay varias versiones, la más famosa es aquella grabada en la última vez que tocaron como los Beatles en un techo, nunca apareció en discos hasta que Let It Be fue remasterizado en una versión del 2003. La letra está narrada desde que alguien que está enamorado, dice que por vez primera está siendo amado, y el miedo de ser abandonado o herido por esa persona se convierte en el tema principal. Gerardo Lamas

 

17.- I’m Only Sleeping (Revolver, 1966)

No sólo el tema a través de la lánguida voz de Lennon da esa idea que el mismo título reza, sino que toda la instrumentación la proyecta como si de un sueño se tratase, coronada por esa guitarra en reversa con la que se obsesionó George Harrison y que en parte hizo que se tardara tantas horas en grabarse. En el 2022, se realizó un video del tema dirigido por Em Cooper, hecho por pinturas al óleo, esto, en el marco de la reedición del Revolver.  Tony Spinotti

 

16.- Hey Jude (Sencillo, 1968)

Los escarabajos se hicieron viejos frente a los ojos de la humanidad, y cuando alguien se quiso dar cuenta, ya era demasiado tarde: las rencillas, los divorcios, las malas mañas y los valores contrapuestos de cada uno, están perfectamente encapsulados en “Hey Jude”, temita que McCartney escribió para el hijo de Lennon, quien en ese momento abandonó a su esposa para irse de juerga aquí, allá y en todas partes (caso hipotético: de estar vivo hoy, John sería funado por (entre otras cosas) ser un deudor alimentario, violento vicario y más joyitas por el estilo. Pero en fon, como dijo el mariachi: ese es otro tema). Aunque no parezca, sobre todo por el coro extático del final, “Hey Jude” es una de las primeras grietas en la cohesión del cuarteto: a partir de este momento, cada uno agarraría su patín y vendrían batallas aún más duras. Israel Pompa-Alcalá

 

15.- She Loves You (Sencillo, 1963)

“She Loves You” es simplemente una bomba. Con ella se introduce el mítico “yeah, yeah, yeah” y se le arroja gasolina a la hoguera creciente llamada Beatlemanía.

Comercialmente fue un éxito absoluto, convirtiéndose en poco más de tres meses en el sencillo más vendido en Inglaterra con alrededor de 1.3 millones de copias, record que sostuvo por 14 años, hasta que en el 77 “Mull Of Kintyre” de Paul McCartney y Wings lo destronaran.

Pero más allá de records y ventas, el tema es significativo por rebasar lo estrictamente musical y capturar el zeitgeist de inicios de los 60s, como lo hiciera “Heartbreak Hotel” una década antes o “Like A Rolling Stone” unos años después.

La canción es simple en general, pero cuenta con elementos que la elevan y hacen especial: la vertiginosa batería de Ringo y sus feroces ataques a cada uno de sus componentes, los sutiles detalles de guitarra por parte de Harrison, la narración en tercera persona de un amor adolescente, las llamadas y respuestas vocales a través de los versos y la conjunción de voces en el coro para estimular la catarsis colectiva. Un análisis a detalle del tema aquí.

Aparece entre las canciones que Joaquín Sabina habría preferido escribir sobre su “El Rap Del Optimista”, enterrada en «A Starosta, El Idiota» de Pescado Rabioso y representa los mejores ocho segundos dentro de “All You Need Is Love”.  Rodrigo “Bola” Torres

 

14.- Here Comes The Sun (Abbey Road, 1969)

La canción más bonita de mi Beatle favorito, a la que suelo recurrir cuando hace falta una carga de energía extra, cuando se sienten pesados los días. “Here Comes The Sun” fue escrita por Harrison un día que decidió faltar a una junta de su disquera y prefirió ir a casa de un amigo a disfrutar de un día soleado después de un invierno británico difícil. La letra te abraza y te da besitos en la frente, te limpia las lágrimas y te señala hacia el sol y los días mejores, la guitarra se siente tan cálida y reconfortante… y en la mitad, un momento instrumental coqueteando con lo psicodélico. Cuando termina, ya te sientes un poco mejor. Gerardo Lamas

 

13.- Yesterday (Help!, 1965)

¿Hay algo más que escribir?

La canción más covereada de la historia, la canción más escuchada de la historia, la canción más desgastada de la historia. La canción escrita por un muchacho de veintidós años basada en el arrepentimiento, la melancolía y la reflexión no vivida. El primer paso de los Beatles hacia la revuelta y el motín cultural.

Mi canción favorita de los Beatles. Alex Torres

 

12.- Across The Universe (Let It Be, 1970)

El tema que viaja por el cosmos -literalmente enviado por la NASA-, el que nació de un enfado conyugal, es uno de los temas más conocidos de la banda -tan es así, que le dio el nombre a una película tributo- y posiblemente uno de los que más quedan en la memoria por esa frase que se repite y se repite como un mantra. Sus distintas versiones resultan hasta ociosas -que sin o con orquesta, que si más lenta, que si con pajaritos o con coros en falsete- ya para el gusto de cada quien. Para mí, dependiendo el ánimo me gusta más la de Let it be o la Naked. Tony Spinotti

 

11.- I Want You (She´S So Heavy) (Abbey Road, 1969)

Con una duración que roza los 8 minutos, tan sólo 14 palabras diferentes, 3 minutos de un arpegio hipnótico y descendente hacia el abismo, una masa de guitarras superpuestas con la pared de ruido blanco proveniente del sintetizador moog y un corte abrupto e imprevisto, hacen de esta pista una de las composiciones más minimalistas, líricamente, y más densas, musicalmente, de la banda.

Esta pista representa la última vez que los 4 integrantes estuvieron juntos en el estudio. Integrada por dos fragmentos parcialmente terminados y unas cuantas líneas líricas simples y repetitivas, el segundo tema con mayor duración en su discografía posee el espíritu denso del blues que Lennon experimentaba por aquella época. [gus]

 

10.- Something (Abbey Road, 1969)

Uno de los temas más bonitos de los Beatles, que demostraba el buen compositor que era George Harrison, cosa que nunca quisieron ver Paul y John, pero que tuvieron que rendirse ante la perfección y hermosura de este tema. Que de dónde surgió ha sido lo de menos, al final se volvió un tema universal y una de las perlas del enorme Abbey Road. Tony Spinotti

 

9.- While My Guitar Gently Weeps (The BEATLES, 1968)

La canción más larga del White Album (sí, Revolution 9 no es una canción) y el punto más alto de Harrison. Un tema bestial en el que George toma su Gibson J-200, se coloca un peldaño por encima del mundo y procede a predicar hacia la humanidad.

La inspiración del tema viene del I Ching, específicamente de “The Book Of Changes”, por el cuál decidió tomar un libro al azar, abrirlo y escribir sobre lo primero que leyera, en este caso fue la frase gently weeps.

Un aspecto importante de la canción es la tensión que genera, misma que se palpa desde el primer segundo y que proviene del piano interpretado por McCartney, el rasgueo de la guitarra rítmica y las percusiones. Pero es la letra y la guitarra líder lo que la hace destacar.

Para este momento la relación del cuarteto estaba ya muy desgastada y George llevó a Eric Clapton para contribuir en la grabación, aligerar el ambiente y modificar la dinámica. Cosa que, de acuerdo con ellos mismos, funcionó temporalmente y de paso nos dio una de las guitarras más memorables de la discografía Beatle. Rodrigo “Bola” Torres

 

8.- In My Life (Rubber Soul, 1965)

Como casi todo, a través del espejo que divide a John y Paul, “In My Life” es la contracara a “Yesterday”, que siendo lo mismo, una balada sobreexplotada por los años y los sentimientos que el escucha vierte en ella, logran erigirse a pesar de nuestra intelligentsia y modernidad como un tótem del inconsciente emocional colectivo.

Mi teoría personal es que la canción funciona como una disculpa anticipada dedicada directamente a la banda y sus miembros, al sospechar que las diferentes turbulencias a las que se enfrentaban y los demonios internos de cada uno resultan demasiado para simples humanos unidos por fuerzas tan frágiles como la amistad, la trascendencia y la empatía artística.

Por la carga de lazos y significados secretos, mi canción favorita de los Beatles. Alex Torres

 

7.- Come Together (Abbey Road, 1969)

“Come Together” siempre me ha parecido una de las canciones más oscuras del cuarteto, y mucho tiene que ver el estupendo bajeo que lleva la canción y la seca batería de Ringo (sonido que logró con unos paños de cocina para lograr un sonido más ahogado), ni que decir de los solos cortesía de Harrison. Un tema que siempre estuvo rodeado de polémica, desde la relación directa con Timothy Leary -el gurú del LSD- y la demanda que le interpuso Morris Levy por supuesto plagio a un tema de Chuck Berry. Cuestiones aparte, el tema es uno de los más laureados del cuarteto. Tony Spinotti

 

6.- Tomorrow Never Knows (Revolver, 1966)

Personalmente, al escuchar Revolver, si ya me había maravillado el álbum, al llegar a este tema que cierra, me voló la cabeza. Esa estructura que me sonaba tan extraña, esa contundencia en la batería -a mi gusto, el patrón de batería más impresionante del rock– y esos efectos que creaban una ambientación alucinante, terminaron por poner al álbum en otras esferas. Ya luego supe que todo eso que me atrapó, en su momento fue pura vanguardia al emplearse por primera vez en un tema: efectos de voz, guitarras tocadas a la inversa, el uso de sampleos y loops, manipulaciones de cintas de audio, saturaciones y cualquier truco de estudio aunado a la incesante creatividad de la banda. Una obra maestra tan impresionante como influyente. Tony Spinotti

 

5.- Helter Skelter (The BEATLES, 1968)

En 1967 los Beatles no estaban solos, un grupo de nuevos rebeldes llamados The Kinks y The Who hacían canciones desbocadas y producían gargantas desgañitadas. Los Beatles eran el lado introspectivo de una escena cada vez más estentórea. Con reseñas cada vez más comunes que utilizaban «estos no son los Beatles» como una especia de acreditación de credibilidad, Paul decidió jugar un juego nuevo, una montaña rusa de subidas de guitarras y bajadas de base rítmica como marco para la interpretación visceral y urgente de rimas infantiles y circulares. Una montaña rusa que al concluir sube otra vez, y otra vez. Y otra.

En muchos sentidos es mi canción favorita de los Beatles. Alex Torres

 

4.- I Am The Walrus (Magical Mystery Tour, 1967)

Tema basado en el poema “The Walrus and the Carpenter” de Lewis Carroll, compuesto principalmente por John Lennon mediante dos notas, versos crípticos carentes de sentido y LSD. Ejemplo manifiesto del acercamiento idiosincrático a la armonía por parte de Lennon, así como la habilidad de George Martin para crear arreglos orquestales.

La idea inicial de la canción surge de la intención de Lennon por crear una canción en sintonía con el sonido emitido por una sirena de policía, así como el recuerdo de diversos fragmentos de su niñez, una letra infantil que John solía cantar, la cual menciona: “Yellow matter custard, green slop pie, All mixed together with a dead dog’s eye”, y un par de melodías infantiles que adquieren atributos de mantra al recitar: «Oompah, oompah, stick it in your jumper» y «Everybody’s got one, everybody’s got one”, todo esto experimentado a través de un viaje ácido.

La canción concluye con una progresión de acordes construida sobre líneas ascendentes en las cuerdas, y descendentes en el bajo, a medida que la pista se desvanece. [gus]

 

3.- Eleanor Rigby (Revolver, 1966)

Escribiendo las palabras de una reseña que nadie va a leer es gracioso pensar en las caras de los radioescuchas cuando, en medio de The Mamas and the Papas y The Beach Boys, un DJ había decido programar la canción más gótica de la banda más reconocida en el mundo por su cromatismo y brillantez. Una generación agitada por las solapas a través de un imaginario de aflicciones más propio de Edgar Allan Poe que de los heraldos de Mercurio.

La pista se construye en un mantra y dos secuencias melódicas que viajan entrelazadas a través de los cuasi funerarios arreglos de violines flotantes y amenazantes contrabajos grabados a dos tiempos por George Martin y sobre los cuales descansa un tratado sobre la soledad, el anonimato, la carencia de significado en las tribulaciones cotidianas y el inexorable arribo de la vejez, todo esto mientras las armonías y el delivery de Paul se ahogan en una velocidad que bordea la manía y reflejan el sentimiento de escapar hacia adelante, conscientes de que pronto la canción nos atrapará.

Lennon y McCartney nunca pelearon más por el crédito de haber escrito alguna canción y se entiende, líneas como «Died in the church and was buried along with her name / nobody came» y «Picks up the rice in the church where a wedding has been / lives in a dream» harían las carreras de muchos y estos inconscientes las encapsularon en ciento veinticinco segundos de puro arte y desconsuelo.

Sin discusión posible mi canción favorita de los Beatles. Alex Torres

 

2.- A Day In The Life (Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, 1967)

Tema que representa la cúspide artística de The Beatles, construida a partir de dos fragmentos de canciones;  el inicio y desenlace, concebidos por Lennon, constan de 3 versos en la tonalidad de Sol mayor, mientras que la sección intermedia fue ideada por McCartney en Mi mayor, para lograr la transición entre ambos segmentos, George Martin ideó un magistral arreglo para orquesta in crescendo que las articulaba. El desenlace de la canción posee una de las más épicas notas interpretadas en piano,  el acorde Mi mayor suspendido durante 53 segundos.

La sesión de orquesta transcurrió como una gran celebración, entre los invitados estaban Keith Richards y Mick Jagger, Donovan, Marianne Faithfull y Brian Jones, la orquesta portaba sombreros de fiesta y volaban globos por todo el estudio.

John Lennon canta con voz espectral acerca de la muerte, su vida y eventos narrados en periódicos. Un tema que exhibe la enorme calidad de composición de la dupla Lennon/McCartney y su capacidad al trabajar en conjunto.

Resulta imposible expresar las emociones desencadenadas al escuchar los primeros acordes de guitarra y bajo; la última canción del psicodélico Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band es un bellísimo lamento evocador de melancolía. [gus]

 

1.- Strawberry Fields Forever (Sencillo, 1967)

Habiendo abandonado las presentaciones en vivo y cayendo en un ostracismo impropio de la banda, la prensa se preguntaba si era el final de la fábrica de hits más importante del mundo, sin saber que exactamente en esos momentos los Beatles se ocupaban derribando todo lo conocido en la industria por simple ocio y diversión en cada nueva sesión de estudio. Pasar en tres años de “I Want to Hold your Hand” a “SFF” es el equivalente musical del salto de los films mudos al sonido surround.

Las técnicas de grabación, los instrumentos, la superposición de tomas resultaron en un parteaguas para lo que se podía hacer en la industria del pop, pero más importante que la parte técnica es la ambición y el alcance. El intro en melotrón de Paul, las letras simultáneamente atrapadas en el pasado y mirando lo que podía ser y la amalgama de talentos condujeron a una nueva dimensión. Lo que “Mr Tambourine Man” significó para la poesía en la escena, esta canción significó para el objetivo final de la misma obra.

«No one I think is in my tree / I mean it must be high or low» es una de las líneas más importantes y contundentes en la historia de la cultura rock/pop, la destilación final de la personalidad individual y colectiva del creador, porque al final los Beatles son el cénit de la empatía artística donde las fortalezas se multiplicaban y las fallas fatales se escondían entre, en ese momento, cuatro aristas perfectos y complementarios.

Este hito técnico parecería un poco frío de no ser por la parte humana y de fragilidad de particularmente John, que nunca dejó ir el sentimiento de soledad y aislamiento con el que creció en sus primeros años, y que aunado a la duda de si simplemente estaba separado del mundo por ser su rareza o por su genialidad, funcionó como motor de creación y al mismo tiempo como la llave de la destrucción de la banda más trascendental de la historia.

Si “Penny Lane” es regresar la vista a cómo deseamos que la infancia hubiera sido, “Strawberry Fields” es más cercana a lo que es. Un poco de misterio, un poco de incredulidad, un poco de peligro, un poco de abrirse paso a través de lo desconocido.

Definitivamente mi canción favorita de los Beatles. Alex Torres