La venganza del hijo del Guacarock cumple 40 años

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Este año cumple 40 años La Venganza del Hijo del Guacarock, el álbum que termina por definir el estilo de Botellita de Jerez. En este disco se condensa toda la esencia de la primer Botella, con mas variedad en cuanto a música e ideas, y con un mayor ingenio y encanto. Un disco lleno de auténticos clásicos y verdaderos retratos de la cultura chilanga y mexicana. 

“Tons que mi Reina”es un tema con herencia del son jarocho, y que juega con la cultura de los piropos -algunos subidos de tono-, algo que hoy en día está en vías de extinción. «Carefoca’s swing» nos lleva a esa época de oro del cine mexicano, un homenaje total a Pérez Prado. Un tema de transición que no por eso, deja de ser divertido.

“Guarda mi corazón” es de los primeros temas serios (si esa palabra cabía en ese momento para la banda) que hicieron. Casi una power ballad (por supuesto, a su total estilo), sentida y memorable. “Negros Blues”, dedicado al oscuro e impresentable Arturo “El Negro” Duarzo, jefe de la policía del entonces DF, todo un símbolo de la corrupción de la época. A mi gusto, uno de los mejores temas de la banda en toda su historia. Una sátira envuelta en un blues lento, espeso y eléctrico, que se grabó como si fuera una presentación en vivo, lo que le da una dimensión aún mayor. 

“Vete al Averno” es una divertida parodia al heavy metal, género tan famoso también en la época. “Devolución no hay” continua ese tono, ahora dirigido a los mensajes subliminales ocultos en los discos de rock. Un tema parodia de «Revolution 9» de The Beatles. “Bueno, bueno, probando” Podría ser un tema menor, de guasa, pero que con todo el contexto que le dan de una especie de soundcheck, lo vuelven más divertido.

 En “Saque de Meta y Pique” la banda se dejan llevar por el furor mundialista de la época y se manda un pambolero tema picante y alburero. Sigue el tema “Guacarocker”, un rock and Roll que hace guiños a la cultura musical mexicana y a la del rock, tanto en la instrumentación como en la letra, con unos divertidos intervalos de Doo Wop. Un himno en referencia a su propio estilo. 

“De Tripas, Cuajo y Corazón” es toda una oda a la cultura del taco, un tema en el cual el espíritu de Tin Tan está más que vivo. En “¿Te gusta a ti este Son?» vuelven las referencias a la música más jovial y bailable. Desde La Fania, hasta Pérez Prado o la música tropical. Música que   siempre ha sido parte de este país y que los Botellos saben condensar de forma fabulosa. 

“La Sorpresa” es otro jocoso blues llevado de la mano de una armónica a tope. El tema cuenta una singular historia que solo a ellos se les ocurre. “El Guacarock del Santo” es otro de los mejores y más populares temas de la agrupación. Con ese intro deformado de los versos de Bertolt Brecht en alusión a la lucha libre y que es ya parte de la cultura popular mexicana. Un tema que de tan bueno y memorable, resulta épico. Si hay una canción que define a la lucha libre y a su máximo símbolo, El Santo, es esta. El disco cierra con esa parodia del bolero “Sin ti” de Los Panchos, pero en alusión al recién nacido (en esas épocas) Tri, de Alex Lora. 

Mención aparte, hay que resaltar la gran portada del estupendo caricaturista Manuel Ahumada, donde los integrantes quedaron inmortalizados de una forma única. Sin duda, La Venganza del Hijo del Guacarock es el mejor álbum de la historia de la banda y uno de los discos más icónicos, representativos y divertidos que se han hecho en México a través de una propuesta tan identitaria como humorística e irreverente. ¡Larga vida al guacarock!