1 Tema, 6 Discos: Discos ignorados

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En esta sección recurrente abordaremos diferentes tópicos rápidos con el fin de contrastar y comparar las formas en que los colaboradores y sus neurosis entienden la misma asignación musical. Les presentamos un tema, seis cabezas, diez minutos y cero conclusiones.

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TEMA: DISCOS QUE QUEDARON FUERA DE NUESTRO TOP 25 MEJORES DISCOS DE LO QUE VA DEL SIGLO XXI (2000-2024)

Próximamente publicaremos un artículo con los 25 discos más increíbles del milenio según nuestros colaboradores. Los resultados finales no dejaron contentos a todos y decidimos darle una oportunidad a cada uno para quejarse de la ausencia de un álbum. ¿Dirán cosas bonitas del disco y sus canciones? ¿optarán por insultar a sus colegas poniendo en duda su buen gusto y retándolos a un duelo a muerte porque este blog ya no es suficientemente grande para todos?, acompáñenos a averiguarlo.

Alex Torres

Álbum: Heavy Metal

Artista: Cameron Winter

Cuando vi que gracias a los votos de mis amados compañeros de blog You Forgot It In People, The Moon And Antarctica y Go Tell Fire To The Mountain fallaban en su pretensión de entrar a la lista de los 25 mejores discos del milenio, empecé a creer más fuerte en los terribles efectos de los micro plásticos en nuestros cerebros. Podría perfectamente escribirles de cualquiera de ellos, pero me decidí por Heavy Metal de Cameron Winter. En estos ejercicios hay un natural, pero aun así injusto menosprecio por las obras más nuevas, tanto por la menor oportunidad de crear un lore alrededor como por la nostalgia que la música de nuestra juventud y nuestros mejores días produce en nuestro juicio. Ah, y porque los jóvenes de ahora ya no saben hacer lo que nosotros antes blah, blah, blah.

No sé si el disco va a ser seminal para nuevos actos, ya una vez me equivoqué con Foxygen, pero desde mi curtida perspectiva en algunos años vamos a voltear a ver la obra y darnos en la cabeza por perder la oportunidad de hacernos los raros y a la vez ser unos profetas. Tiene todos los elementos para ser un clásico, idiosincrático y accesible, oblicuo y entrañable, la voz sui generis y los arreglos perfectamente destilados de décadas y décadas de rock. “Nausicaä” es un clásico moderno, “Try As I May” te hace levitar, “Can’t Keep Anything” podría haberse escapado de una sesión del Nebraska de Springsteen, “Nina+Field Of Cops” invoca al fantasma de Tom Waits y The Rolling Stones te hace pensar en… The Rolling Stones.

Si esto fuera fútbol, escuchar este disco es ver a Alessando del Piero en 1995 recién desempacado del Padova. No sabes en que va a terminar, si va a durar veinte años en tu vida o se va a romper la rodilla y terminará vendiendo pizzas, pero verlo/escucharlo es la cristalización de por qué nos gusta lo que nos gusta, hacemos lo que hacemos y desperdiciamos nuestra vida dándole importancia a cosas que para la mayor parte de la gente no la tiene.

 

Toño

Álbum: Merriweather Post Pavilion

Artista: Animal Collective

Bien, entiendo el desagrado que provoca entre muchos de mis amigos del blog cierta banda de censurable tendencia sionista y lo que se fue convirtiendo a nivel musical, como para no mencionar el que fue mi opción número 1 entre los discos de estos años, entiendo también el poco o nulo interés hacia bandas de sonidos más pesados o espesos que siento que si aportaron algo notable (nos pasa a todos, cuando no volteamos mucho hacia ciertos géneros o estilos), pero lo que nunca entendí al ver las listas de cada uno, fue que nunca se mencionó al que a mi parecer es uno de los discos más singulares e influyentes de la primer década de los dosmiles, que tuvo una tremenda popularidad y que el día de hoy no ha podido ser igualado. No entiendo el hecho de que no haya quedado incluida en la lista final del blog, pero lo que es peor, que nadie lo haya mencionado.

Hablo de Merriweather Post Pavilion de Animal Collective, un álbum que fue un rara avis del grupo, que, dentro de su tendencia experimental alcanzó un equilibro perfecto para una banda independiente, con un pop de ecos a lo Beach Boys y una experimentación irrenunciable, dando como resultado maravillas burbujeantes y que quedaban grabadas en el inconsciente incluso después de terminar. En esa época, incluso, se tuvieron otras muestras de ese sonido de pop y folk psicodélico realmente notables y que resonaban a partir de lo alcanzado por Animal Collective, pero siendo sincero, ninguno alcanzó la brillantez de este álbum. Ni ellos mismos, que parecían de alguna manera, luego del éxito obtenido, renunciar a seguir ese camino, y volvieron a experimentaciones más espesas, más acorde a lo mostrado anteriormente.

Para mí, no solo fue posiblemente la obra más notable del año en que fue lanzado, para mi es uno de los álbumes psicodélicos más notables de la historia, por eso me resulta cuando menos chocante que no haya aparecido por ahí entre las obras notables de este milenio. En fin. No lo entiendo. Aunque entiendo menos que por ahí se haya mencionado (aunque lo bueno fue que no alcanzó a quedar tampoco dentro de la lista final) a un disco de los aburridísimos Tame Impala, que tienen una influencia del gran Merriweather, pero sin el carisma, el encanto y la solidez de esta gran obra que, desde mi trinchera, le quiero hacer justicia, mencionándolo.

 

[gus]

Álbum: Cavalcade

Artista: Black Midi

Podría haber optado por maldecir a mis colegas al haber dejado fuera de la lista a Mars Volta o Black Midi, sin embargo, elijo el camino de la sensatez y la razón. Cavalcade, el segundo álbum de Black Midi, es una de las obras más ambiciosas, vanguardistas y trascendentes de la música contemporánea.

El argumento de que este disco es “inaccesible” por su complejidad técnica, o que peca de un exceso de virtuosismo, carece de fundamento. Existe música que, para ser apreciada en su totalidad, exige una escucha atenta, contemplativa. El arte verdaderamente significativo debe generar emociones, conducir a la exploración.

Cavalcade es teatral, impredecible y disonante. Es un álbum saturado de pasajes densos y complejos que desafían al escucha en cada nota. Comprende un acto de resistencia artística al contraponerse al enfoque comercial del rock popular, creando una obra inteligente que representa un punto de inflexión en el panorama sonoro actual.

Cualquier banda capaz de fusionar el rock progresivo y el jazz experimental con la destreza de King Crimson, la irreverencia de Frank Zappa, o las estructuras melódicas de Mr. Bungle merece ser escuchada con atención. En una época en que la búsqueda de identidad y la renovación artística parecen estar devaluadas, la ambición intelectual y el vanguardismo audaz de Black Midi no sólo resultan arriesgados, son profundamente inspiradores y estimulantes.

 

Adriana Armenta

Álbum: Skinty Fia

Artista: Fontaines D.C.

Skinty Fía, tercer álbum de la banda en donde afilan sus armas y se adentran en territorios más sombríos, cargados de nostalgia, y con mucha intensidad.

Desde el primer acorde nos dejan en claro que no se conforman con repetir fórmulas, cada álbum ha sido transitado por diferentes sonidos y texturas y éste no es la excepción.

Con melodías más punk rock densas y atmosféricas son una mezcla precisa entre crudeza, elegancia y pasión por lo que nos cuentan a través de este álbum. Con guitarras reverberantes, dibujan paisajes melancólicos y ritmos pesados que sostienen letras que parecen escritas por alguien que sabe que cada palabra importa.

Cada canción funciona como un hito emocional, no solo es música, es identidad. Fontaines D.C. no solo se gana un lugar en mi lista de agrupaciones favoritas, sino también en el corazón de miles de oyentes alrededor del mundo que valoran la música hecha con pasión.

Skinty Fía es punzante, dramático, moderno y profundamente auténtico, una prueba de que Fontaines D.C. no es una promesa, sino que es una de las voces más relevantes del rock contemporáneo, con algo que decir, y la fuerza necesaria para hacerse escuchar.

Honestamente, (citando a Belinda), “me parece una falta de respeto” que mis compañeros del blog no hayan incluido en sus listas personales este grandioso álbum. Me pregunto entonces ¿qué han estado escuchando?

 

Rodrigo “Bola” Torres

Álbum: Hombre Lobo (12 Songs Of Desire)

Artista: Eels

Pensé en varias opciones para esta dinámica… de hecho 29 discos de mi lista quedaron fuera. Pero siendo sincero, desde el inicio sabía que la probabilidad de muchos de ellos para entrar era, por lo menos, muy baja.

Sin embargo, sí me sorprendió la ausencia de algunos otros como Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas To Heaven!, The Life Persuit y Hombre Lobo (12 Songs Of Desire). Es de este último del que escribiré.

La obra de Eels es complicada e incluso inconsistente. Irremediablemente atada, para bien y para mal, a los arrebatos emocionales de Mark Oliver Everett, nuestro amado Mr. E. Quienes somos sus adeptos apreciamos prácticamente cada una de sus obras, aun cuando estamos conscientes de sus puntos flacos y de que la popularidad a gran escala simplemente no es para él, cosa que además solemos agradecer.

Pero Hombre Lobo es diferente. Lanzado en 2009 y situado entre dos discos mucho más solemnes dentro de su discografía, sin dejar de ser un disco de Eels con todas sus particularidades, cuenta con suficientes canciones redondas como para trascender, quizás no al público en general, pero sí a un círculo más amplio de inadaptados.

En este disco vemos a un Mr. E que ya no es el Muchacho Cara de Perro de Souljacker, sino un hombre, un Hombre Lobo. Con un poco más de sabiduría y mucho más vello facial, pero con las mismas inseguridades, deseos, miedos e impotencia. Sin embargo, a pesar de la carga de patetismo en la que se regodea Mark, hay temas completamente redondos y multidimensionales que dan equilibrio y dinamismo a un disco que cuando no fluye de manera amable es simplemente porque no quiere.

Ignorar Hombre Lobo en cualquier recuento de lo que va del siglo no solo borra un gran disco, también omite una narrativa que no suele tener espacio en las listas ni en los álbumes conceptuales: la de una tensión que no se resuelve, que no tiene moraleja ni cierre redentor.

Ni hablar, estuvo cerca pero no llegó.

 

Gera

Álbum: Solo Piano

Artista: Gonzalez

Nada me da más vida que sumergirme en discos que sirvieron de soundtrack en noches de desvelo. Supe de la existencia de Chilly Gonzales o Gonzales cuando escuché el Solo Piano y desde entonces estoy profundamente enamorado de sus obras para piano, que con el tiempo sumaron otros dos discos. La magia del primer volumen del Solo Piano me acompañó en las noches largas de tareas y estudios en la universidad, cuando los semestres se hacían más pesados y los días más cortos, y con el paso de los años se ha mantenido como uno de los discos al que regreso constantemente cuando quiero escuchar algo que adorne al silencio después de un día largo y pesado.

Me recuerda mucho a las obras de Erik Satie, los adornos en la dinámica y el volumen parecen inspirados en las partituras que Satie escribía junto con reglas extrañas y anotaciones sin sentido aparente, y es así como el Solo Piano es uno de los discos que más recomiendo cuando quieres estar por tu cuenta y escuchando algo que suena a un diálogo interno.

Volver a darle play de verdad se siente como platicar con una buena Amistad.