Tradición Y Presente En Diez Canciones
Marcos Gaba vuelve con fuerza en su tercer álbum No Cualquiera, un trabajo que lo instala en la estirpe del rock and roll y el blues psicodélico.
Después de explorar territorios cercanos al garage y al post punk en Las Nuevas Tristezas (2024), el marplatense afincado en Buenos Aires apuesta por un sonido más directo y guitarrero. Con la producción de Piter Mazda, el disco se arma en distintos estudios porteños pero conserva la impronta casera de su gestación inicial.
El álbum abre con “Los Mosquitos”, un corte que se alimenta del glam rock británico y que marca el tono bailable de la primera mitad del disco. La canción homónima, “No Cualquiera”, ironiza con descaro mientras entrelaza riffs filosos y una lírica cargada de picardía. El pulso no baja en “Mordiendo Ceniza”, rock de guitarras recortadas y espíritu de garage que reafirma la intención del músico de escapar del molde previo.
En piezas como “Ricardo De Punta” y “Rayo Cortado” emerge el costado blusero del álbum, con guiños a Manal y Tom Waits. Son pasajes densos, de atmósfera cargada, donde la voz de Gaba adquiere un registro más áspero y confesional. “Boogie De Quilmes” acelera con un frenesí nocturno sostenido por los teclados de Mazda y el bajo de Ariel Martín, logrando uno de los momentos más expansivos del disco.
El costado punk se abre paso en “Donde Morir”, homenaje claro a Ricky Espinosa y a los Ramones, que funciona como recordatorio de que el desenfado y la velocidad siguen presentes en el ADN del músico. En contraste, “Parque Saavedra” baja la intensidad con tintes psicodélicos, mientras “Puente Ceretti” y “Olivas” amplían el espectro con soul y surf rock. El cierre con “Río Colorado” aporta una nota acústica y melancólica que redondea la escucha.
No Cualquiera demuestra que Marcos Gaba no teme correrse de zona de confort. Si en sus inicios mostró inclinación por el folk rock y la psicodelia, hoy se instala en una tradición más cruda, con raíces en el blues porteño y en el rock clásico de los 70. En este cruce de caminos, el disco lo muestra como un músico que entiende el peso de la tradición, pero se permite alejarse de ella, guiado por una voz que suena más segura que nunca.
Dejamos el disco aquí:


