The New Eves es una joven banda británica conformada por Violet Farrer, Nina Winder-Lind, Kate Mager y Ella Oona Russell, una banda femenina que ha dado un golpe sobre la mesa con su álbum debut The New Eve Is Rising. Un disco que va directo al grano, con todo lo que tienen que decir, tanto musical como líricamente.
El álbum se entiende desde un sentido de las tradiciones musicales, pero reinventadas, fusionadas y resignificadas. Desde el folk hasta el punk y el art rock, con una instrumentación que incluye flautas, violines y cellos, aparte de la instrumentación básica de un grupo de rock. Su música se siente tan lúdica como ceremonial, y al mismo tiempo, pagana. Un coctel que en el papel suena interesante y en la práctica, emocionante.
Desde la inicial “The New Eve” nos pone en la cara un manifiesto que nos adelanta actitud y poca complacencia, remitiéndonos a un par de influencias dentro de su espíritu musical: John Cale y Patti Smith. “Highway Man” enarbola la bandera protopunk pero bajo un prisma hipnótico, más apegado al krautrock. “Cow Song” por otro lado, nos trae una melodía que suena pastoral, a campiña, pero en clave garage: rústica y directa.
“Mind Air Glass” demuestra que la banda también es capaz de matizar su propuesta hacia terrenos más calmos, sin perder ese sentido silvestre y hasta poco pulido, que en su caso, es un punto a favor. “Astrolabe” adquiere un carácter más hipnótico partiendo de una melodía que se siente enraizada al folclor, y que se vuelve más memorable con sus coros, que remiten a un ejercito acercándose a la batalla.
La tribal “Circles” retoma un poco más el vértigo punk a través de un tema que suena catártico y furioso. “Mary” por otro lado, comandada por una armónica, va de un canto y ambientación emotiva y calmada a transitar hacia un terreno más explosivo y caótico.
“Rivers Run Red” a pesar de su disonancia, es ligera, volviéndose en algún momento, festiva y pegadiza. Una muestra de ese eclecticismo tan particular de la banda. “Volcano” finaliza la obra con una instrumentación que esta ocasión se siente más refinada y deslizante, que va subiendo de intensidad, al mismo tiempo que los instrumentos se suman a la explosión musical, la cual es momentánea, para volvernos a llevar a la placidez y la calma.
The New Eve Is Rising es un coctel musical bastante inventivo, audaz y arriesgado, de una banda que ha entrado con el pie derecho a la escena, y que urge ver en vivo.

