Para entender LSD hay que situarla dentro de la biografía casi épica de Cardiacs, de su mentor y líder Tim Smith, y de los obstáculos físicos y creativos que enfrentaron para lograr ver cristalizada la obra. Cardiacs siempre ha pertenecido a esa estirpe de bandas de culto, y por momentos, ha sido difícil de clasificar por su híbrido de géneros como el punk, el rock progresivo, art rock, psicodelia, voces corales, giros abruptos y una hiperquinética energía que por momentos puede llegar a ser difícil de asimilar o sobrellevar para algunos.
Desde álbumes como Sing to God (1996) o Guns (1999), existía la expectativa de un sucesor que continuara explorando ese terreno. LSD fue concebido alrededor de 2007. Tim Smith envió material al guitarrista Kavus Torabi para que seleccionara ideas, y así comenzaron las sesiones. El sencillo “Ditzy Scene” (junto con “Gen” y “Made All Up”) fue lanzado en 2007 para adelantar el trabajo del álbum. Para finales de 2008, el álbum estaba prácticamente listo y muchos planes alrededor de ello, sin embargo se vino la tragedia. El 25 de junio de 2008, Tim Smith sufrió un paro cardíaco que lo llevó a un derrame cerebral y quedó con una forma severa de distonía (movimientos musculares involuntarios), con parálisis en una parte del cuerpo, dificultad para hablar, y por ende, sin poder seguir grabando de manera activa.
A partir de ese momento, LSD quedó en un limbo: las sesiones se congelaron, la banda dejó de dar directos, y el álbum quedó en pausa indefinida, con la sensación de que tal vez nunca vería la luz. Durante años, la comunidad cardiaca (fans, músicos cercanos, el sello Alphabet Business Concern) organizó conciertos benéficos, tributos y recaudaciones para cuidar a Smith y mantener el archivo creativo vivo. Con la muerte de Tim Smith el 21 de julio de 2020, el álbum, con sus letras, estructuras y sesiones delineadas, fue completado por quienes estaban cerca de él, particularmente su hermano Jim Smith, con la ayuda de colaboradores musicales para rescatar la visión original.
Entre 2021 y 2024 se añadieron voces, coros, producción, arreglos orquestales y de metales, siguiendo las indicaciones que Tim había dejado (a veces mediante movimientos oculares, tableros alfabéticos, y comunicación asistida). Finalmente, LSD se lanzó el 19 de septiembre de 2025 como el sexto y último álbum de los entrañables Cardiacs. El álbum representa no solo un proyecto musical, sino una especie de testamento emocional, casi místico, en el que el cariño, la devoción y la memoria musical juegan un papel central.
El álbum dura alrededor de 80 minutos (algo muy Cardiacs) y está compuesto mayormente por canciones complejas, a veces extensas, con pasajes instrumentales, marchas, interludios. Uno de los primeros aspectos que se da a notar, es que pese a la ausencia definitiva de Tim Smith para cantar buena parte de las pistas, su presencia se proyecta a través de la instrumentación: guitarras que evocan sus timbres, teclados, texturas orquestales, coros, arreglos de metales, todos arropados con capas vocales de colaboradores que intentan capturar su espíritu. Algunas canciones pueden brillar más que otras, pero se siente fluido y se siente el concepto y el espíritu de la banda.
LSD no teme desplegarse, explorar, retorcerse y dar vuelcos, con canciones con apertura estridente y ritmo casi punk, momentos más meditativos con aliento orquestal, puentes instrumentales que exploran disonancias, psicodelia y distintas progresiones. Suena a Cardiacs sin repetirse ni manchar su legado. Al contrario, revitalizan ese espíritu que siempre tuvieron. Es la persistencia de una visión artística a través del tiempo y la tragedia.
Un álbum que es un testimonio, un rescate, una carta de amor y la muestra de lo que han sido Cardiacs para la historia de la música.
Con cariño para Tim Smith, tu legado y tu música están a salvo y ahí, para siempre.


