Tras surgir dentro de la escena musical del southern goth o country gótico, con los álbumes The Kingdom Is On Fire, Trinity y Psalms For The Spiritually Dead (a la par de otros entes musicales que también absorbían los sonidos del country, folk y bluegrass, y los mezclaban con las influencias de actos como Nick Cave, y letras fuertemente influenciadas por la religión y la oscuridad); la banda texana Sons Of Perdition fue mutando de estilo, hasta llegar a terrenos más alternativos con Gathered Blood, para después tener una odisea en el folk pagano de influencia europea con Heathen Hof, siendo este último cambio musical, un fruto de la residencia en el viejo continente, de Zebulon Whatley, el cerebro del proyecto.
Y después de esta mutación, Whatley retorna con un nuevo álbum, acompañado está vez, únicamente por su viejo colaborador, Simon Broke, quien se encargó del contrabajo, mientras que Whatley se encargó de la guitarra acústica, maracas, pandero, banjo, y melódica, además de instrumentos como el bodhrán, el tambor metálico de lengüetas, kalimba, flauta de madera, zanfona, bouzouki, violonchelo, y la viola, además de la voz. Toda esta mezcla de instrumentos, dieron como resultado un folk que hace guiños al viejo estilo de la banda, en especial al sonido del álbum Trinity, pero mezclando esos ecos del americana y el southern goth, con un sonido muy arraigado en la tradición musical de la antigua Europa.
Ars Moriendi, es un álbum independiente, producido de manera totalmente acústica y orgánica, con un título que hace referencia a los textos cristianos escritos en latín, durante la Edad Media, sobre los protocolos para una muerte digna, esto a raíz de episodios como la peste negra. ‘Stealer Of Songs’ abre el álbum con el sonido de instrumentos como el banjo, maracas, melódica, y un punteo de guitarra acústica, que aportan ese sonido folk norteamericano. ‘Caught In The Gristmill’ sigue el estilo folk, con esa letra que hace referencia tanto a Dios, como a los demonios.
La línea musical trazada en los dos anteriores tracks, sigue en ‘Danse Macabre’, en donde la muerte se encuentra con las cúpulas del poder dentro de la iglesia:
«Death comes to Rome
Wherefore to summon the Pope
With the plague in a sack
And a lute on a rope».
‘Canticum Mortis’, interpretada en latín, es una obra maestra, tan macabra y majestuosa que suena como el soundtrack ideal para la escena de la procesión, presentada en esa obra maestra de la cinematografía, como lo es The Seventh Seal de Ingmar Bergman. Una canción que te transporta a los tiempos de la peste negra, a través de cánticos, y un sonido que absorbe la música de la antigua Europa.
‘The Pardoner’s Song’ retorna al folk más convencional, con una letra que en cierta manera toca el tema de la fe vista como un negocio. ‘Four Brothers Lost In The Mouth Of The World’ sigue con las referencias sobre la muerte. Musicalmente estamos ante un track folk con una fuerte influencia de la tradición musical europea, algo presente en el uso de instrumentos como la flauta.
En ‘Think Upon Death While Your Grave is Yet Undug’, Whatley aborda en lo lírico, el momento cercano a la llegada de la muerte, ese destino del que nadie va a escapar. ‘The Cruelty Of Youth’ es un track en dónde los ecos del americana se asoman a manera de folk, con la guitarra acústica y el banjo como protagonistas, aunque también hay presencia de flautas y melódica, que le dan un toque de folk europeo. En lo lírico, nos narra en primera persona, una historia sobre muerte y sangre derramada.
En ‘A Holy Stone’, el folk envuelve una letra que hace referencia a la intervención de la iglesia, que llevó a muchos lugares sagrados paganos, a desaparecer enterrados (literalmente). ‘A Hand In A Glove On Fire’ es otro grandioso track, con la presencia de instrumentos como el pandero, maracas y el contrabajo, en un estilo muy minimalista. Las voces contrastantes logran un resultado excelente.
‘The Rambler’s Lament (Her Hair in Locket)’ vuelve a retomar ese sonido folk y southern goth que nos remite a los inicios de la banda. ‘The Three Living And The Prodigious Dead’ aborda en un tono folk sombrío, la conquista de Tierra Santa, partiendo del tópico de «los tres vivos y los tres muertos», muy utilizado en el arte medieval, y que hace referencia al encuentro de tres hombres, comúnmente pertenecientes a la clase privilegiada, que salen de cacería y se encuentran con tres cadáveres putrefactos, y a menudo se cita que estos cadáveres recobran vida y les dicen a los vivos, «fuimos lo que ustedes son, lo que nosotros somos, ustedes lo serán».
‘In Sickness’ cierra el album con un track cuya letra pareciera un voto de muerte:
«I love you in sickness
I love you in health
When the flesh of autumn fruit
Grows soft and black upon the shelf
As the blush of fair life
Falls from your alabaster cheeks
The whippoorwill sings
And takes to his wing
Stealing your power to speak
I love you in sickness
I love you when death’s
Corruption hangs heavy…».
Y así llega a su fin un trabajo magistral, que sin duda alguna, destrona al grandioso ‘Trinity’ en calidad. Un álbum perfecto de principio a fin, cuidado hasta el más mínimo detalle en lo musical y en lo lírico, con esa excelente producción totalmente orgánica, en tiempos en donde este tipo de producciones se han ido al fondo, para dar lugar a grabaciones ahogadas entre tanto recurso tecnológico. Estos atributos, convierten a este álbum, en uno de los registros discográficos a tomar en cuenta cuando se hable de lo más destacado a nivel musical en este año.

