En esta sección recurrente abordaremos diferentes tópicos rápidos con el fin de contrastar y comparar las formas en que los colaboradores y sus neurosis entienden la misma asignación musical. Les presentamos un tema, siete cabezas, diez minutos y cero conclusiones.
* * *
TEMA: CANCIONES CON PERSONAJE FICTICIO
Desde los primeros blues sobre trotamundos con un alma en venta hasta los retratos urbanos en el rock y otros géneros modernos, la música siempre ha tenido una fascinación por inventar vidas. Hay canciones que hablan de villanos, de fantasmas, de amantes imposibles… biografías imaginarias y pintorescas que se vuelven la semilla para crear piezas memorables.
En ellas los personajes, además de su historia, suelen revelar algo de su autor y del escucha que las recoge y hace parte de su vida. En esta ocasión hablamos de esas canciones que utilizan o dieron vida a personajes ficticios
Este ejercicio reúne canciones que dieron vida a personajes ficticios: nombres inventados que suenan tan reales que podrían caminar entre nosotros.
Rodrigo “Bola” Torres
Canción: “Dos Romeos”
Artista: Andrés Calamaro
Estos personajes no fueron creados por Calamaro, son los protagonistas del libro Brothers Of The Head (1977) de Brian Aldiss. Pero sí nos habla bastante del tipo de mente que Andrés tenía y de los oscuros productos culturales que solía consumir durante los 80s.
La premisa es simplemente genial: Los hermanos siameses Tom y Barry Howe, a quienes les crece una tercera cabeza latente en el hombro de Barry, son “descubiertos” por empresarios del mundo del espectáculo que los convierten en la cara de The Bang Bang, una banda de rock. A partir de este punto empiezan las batallas por la fama, la relación con la prensa, una identidad dividida y finalmente el cariño de Laura, una reportera que termina siendo a la vez una figura de amor imposible y una mediadora destructiva entre el mundo íntimo de los Howe y el espectáculo a su alrededor que termina por desintegrarlos física y emocionalmente.
Pasamos todo esto por el alterado filtro de Calamaro en el 89, quien los convierte en 2 Romeos y una Julieta, lo aderezamos con la magia de Ariel Rot, Gringui Herrera, Mario Breuer y compañía y tenemos como resultado uno de los relatos más extraños y una de las canciones más particulares en nuestro idioma.
[gus]
Canción: “Lola”
Artista: The Kinks
En 1970, Ray Davies, vocalista de The Kinks, creó en un éxito radiofónico de cuatro minutos una divertidísima obra maestra que desafiaba las convenciones y burlaba la censura. “Lola” abordaba la confusión sexual, la ambigüedad y la liberación de los años setenta, décadas antes de que la construcción social de la identidad se instalara en el debate público.
A lo largo de la canción, el narrador expresa su constante desconcierto ante la enigmática Lola, a quien describe con ingenio y vivacidad mientras relata las situaciones que experimenta durante una noche de fiesta, como si de un turista despistado en la tierra de la liberación sexual se tratara:
“Well, I’m not the world’s most physical guy
But when she squeezed me tight she nearly broke my spine…”
“…Well, I’m not dumb but I can’t understand
Why she walked like a woman and talked like a man.”
Lola nunca es tratada como un chiste ni como un escándalo. Es presentada sin exageraciones ni obviedades como una persona segura de sí misma, misteriosa y con el control absoluto de la situación. No es sólo un personaje de una canción: es la encarnación misma de la libertad, una Mona Lisa de la era glam que sonríe con un gesto cómplice.
Alex Torres
Canción: “The Ballad Of Hollis Brown”
Artista: Bob Dylan
Hollis Brown, con su nombre sencillo, casi genérico, no es solo un individuo, es una figura arquetípica del campesino estadounidense pobre, aislado y atrapado en un ciclo económico implacable donde las nuevas industrias contribuyen a la deshumanización de un personaje con una psicología compleja.
Aunque la canción no describe explícitamente los pensamientos de Hollis Brown, el relato presenta una psicología deteriorada por la carencia de opciones. No existe un punto de inflexión; la tragedia se acumula y termina en la acción final construida como una denuncia a la América profunda y su nulo interés por los engranajes que sostuvieron el escalón anterior.
La geografía y el entorno en la canción son antagonistas secundarios que no solo agravan su situación material; también refuerza su sensación de abandono. Dylan no presenta a Hollis como un villano ni como un héroe, sino como el resultado trágico de un sistema económico que no ofrece alternativas, producto de la pobreza sistémica y la ausencia de redes de contención social, ejemplo de lo que pasa cuando el Estado y la comunidad fallan por completo. La decisión de Brown de matar a su familia y luego a sí mismo es presentada sin melodrama ni juicio. El hecho funciona como un recordatorio de que la responsabilidad colectiva falló antes de la responsabilidad individual.
La línea final trabaja en dos sentido, como una suerte de ventana a la esperanza de que hay una nueva posibilidad en algún otro lugar y como una hoz fatal de que el ciclo se repite infinito. Esa posibilidad será destruida por un sistema diseñado para convencerte falazmente de que existes en ti mismo.
Para más, visita el #61 de este link.
Adriana Armenta
Canción: “Charlotte Sometomes”
Artista: The Cure
La canción proviene de una de las etapas más oscuras de The Cure, en la que abordan temas que casi nunca nos atrevemos a discutir: diálogos internos de corte existencial acompañados de sonidos melancólicos. Con una melodía etérea y atmosférica, un bajo prominente, batería minimalista y una voz envolvente, la pieza nos presenta a Charlotte, una chica solitaria y dulce que evoca un personaje literario. La historia se desarrolla tanto a través de la letra como del video musical que aporta a la narrativa del personaje.
Curiosa, Charlotte se desplaza dentro de un castillo de estilo gótico, explorando y observando, quizás como una alegoría del descubrimiento de sí misma. El recurso del espejo que aparece en el video sugiere el énfasis en lo onírico que atraviesa toda la canción.
Desde un punto de vista existencial, muchos nos podríamos identificar con Charlotte. A veces la introspección o aislamiento se convierten en recursos que utilizamos para alejarnos de la realidad, no de un sentido negativo, sino como si construyéramos un fuerte para protegernos: a veces del mundo, y otras, de nosotros mismos.
La canción funciona como una metáfora de sentirse fuera de lugar y como una exploración que nos invita a conocernos. Lo existencial, lo onírico, lo real y lo imaginario se entrelazan. The Cure tiene esa habilidad de llegar a los rincones más profundos del pensamiento y aun así, transmitir la sensación de un abrazo cálido, recordándonos que no estamos solos.
Gera
Canción: “Black List”
Artista: Prefuse 73, MF DOOM & Aesop Rock
Ya sé, para todo quiero usar a MF DOOM de ejemplo, pero creo que pocos artistas han logrado hacer un alter-ego que pueda jugar tanto con la realidad y la ficción. La ocasión que nos reúne en este tema me obliga a hablar de una canción que quizás no entra del todo en «personajes ficticios» porque aquí MF DOOM es invitado junto con Aesop Rock, la canción es de Prefuse 73 y aparece en su álbum debut en un lejano 2001.
El debut de DOOM solo tenía dos años desde su lanzamiento y Aesop Rock pasaba por una metamorfosis musical, así que los tres artistas unieron mentes y a la vez anunciarnos que:
«Keep in mind this flow is used for practice»
Es decir, que en esta canción solo están calentando y la complejidad de su arte irá creciendo conforme pase el tiempo, cosa que pasó con los tres artistas.
La parte de DOOM está dirigida a todos los raperos de la escena de finales de los 90’s que él consideraba falsos y aburridos, acusándolos de haberlo puesto en la lista negra. Con bastante gracia, metáforas y energía describe la conducta de quienes ni se molesta en nombrar ya que, como él mismo dice en su canción, nadie se acordará de ellos en meses.
Y todo esto, en uno de los beats más memorables de Scott Herren, hacen de “Black List” una canción 10/10 en mi corazón.
Toño
Canción: “Space Oddity”
Artista: David Bowie
Here am I floating ‘round my tin can / Far above the moon / Planet Earth is blue / And there’s nothing I can do
Este podría ser uno de los personajes ficticios más obvios. Pero no por ello deja de ser memorable. A mi cuando menos, me encanta. Y es que no solo David Bowie logró crear un personaje digno de una película de ciencia ficción en plena época espacial, sino que logró transcender el tema y al personaje mucho más allá. Llevado a ser incluso retomado tanto por el mismo artista como por otros músicos o a que el tema haya sido utilizado por la BBC durante la transmisión del alunizaje del Apolo 11.
Personalmente, es un tema que me llega muchísimo, tanto en su sonido como en su letra. Con su base acústica y un Mellotron haciendo contrapunto, se crea una atmósfera melancólica, que va introduciéndote dentro del sentir del astronauta, su soledad y posterior resignación. La letra, ahonda en el punto de vista del personaje y en el contexto en el que se da la historia.
Tanto el personaje como su historia han sido motivo de lecturas distintas, lo que lo vuelve uno de esos temas de alcance universal. El enfoque que siempre le he dado ha sido más espiritual, o cuando menos, siempre lo he llevado hacia allá. El día que murió Bowie lloré y no pude más que pensar que el Major Tom estaba flotando con una sonrisa, entre las estrellas.
Entre múltiples curiosidades que rodean al tema, en 2013, el comandante Chris Hadfield a bordo de la Estación Espacial Internacional, lanzó una versión de “Space Oddity”, la cual es la versión que quiero compartir, por la idea que tengo que realmente el tema ha trascendido aún más allá que la creación seminal del genio británico.
Enrique Carlos
Canción: “Malena”
Artista: Homero Manzi/ Lucio Demare
La consigna para esta ocasión era elegir un tema que tuviera, o hablara sobre, algún personaje. Empecé a pensar en distintas opciones y pronto me encontré ante un abanico tan amplio que la elección se volvió difícil. Entonces dejé de lado la singularidad del personaje y me concentré, simplemente, en la calidad de la canción.
Así, casi por azar, tropecé con una vieja canción que siempre me ha maravillado por su letra honda, dramática y poética, como todo buen tango exige: “Malena”. Sus versos me impresionan cada vez que los escucho. Por eso elegí esta joya que Homero Manzi escribió en 1941, con música de Lucio Demare.
Sobre su dedicatoria se cuentan muchas leyendas: que Manzi se inspiró en la cantante Nelly Omar y sus grandes ojos tristes; que en realidad se trataba de Azucena Maizani o de Mercedes Simone; o incluso que Malena de Toledo, a quien Manzi descubrió en Basil, es la auténtica voz de sombra de la que habla el tango. También se dice que Demare compuso la música en apenas quince minutos, apoyado en la barra de un bar.
No sé si esas historias importan. Toda canción mitológica genera esta clase de fábulas a su alrededor. Lo que importa es la verdad, y la verdad es que esta canción es una obra maestra del tango y una cátedra sobre lo que la poesía puede lograr dentro de una canción.
Dejo de escribir ahora porque voy a darle play una vez más a la versión de Roberto Goyeneche. Los invito a hacer lo mismo.
