Siguiendo con las listas y recuentos del año y, como ya todos conocemos la mecánica, voy directo al grano. Les dejo los 25 discos que más disfruté durante este año, una brevísima semblanza de cada uno de ellos y el video de algún tema del disco (versiones en vivo/sesiones cuando es posible) y al final un playlist con la lista completa en sus versiones originales.
Empecemos la cuenta regresiva:
25.- Ada Lea – When I Paint My Masterpiece
En When I Paint My Masterpiece, Ada Lea escribe sin complejos desde la duda y con una narrativa que acumula escenas de manera compulsiva. Un guiño más que transparente a Bob Dylan que se arriesga y cumple.
24.- Delivery – Force Majeure
Delivery empuja un garage punk de canciones concretas. Force Majeure se siente escrito en bloque, con cambios de ritmo ágiles y canciones que vuelan una tras otra con puntos de toque en temas como «The New Alphabet» y «Exacto».
23.- Bill Fox – Resonance
Indie rock cargado de melodías de apariencia simple que esconden decisiones raras en la armonía y una voz que carga el relato sin demasiados adornos. En cuanto a las letras, el disco ofrece ironía y observación social en piezas como «Meat Factory» o «Lift Your Heads».
22.- Sarah Mary Chadwick – Take Me Out To A Bar / What Am I, Gatsby?
Un álbum doble donde el piano se vuelve el marco y la voz el foco. La australiana trabaja con frases largas y confesiones incómodas en una colección de canciones que, en cuanto a tono, se mueven entre el cansancio y la lucidez.
21.- Maruja – Pain To Power
Maruja entra y sale del hardcore punk, free jazz, hip hop y rock alternativo con una energía diseñada para los escenarios. El disco intenta encapsular esa intensidad e incluso cuando llega a sentirse irregular, su apuesta por el choque de formas lo dota de personalidad.
20.- Samia – Bloodless
Samia usa el brillo del folk pop como fachada y mete debajo imágenes oscuras y pequeñas historias punzantes. En Bloodless aparecen metáforas raras y recurrentes que otorgan singularidad a cada uno de sus temas.
19.- Frankie Cosmos – Different Talking
Un disco donde la banda consigue sentirse como banda: arreglos abiertos, dinámicas variadas y un centro lírico que ya no depende únicamente de lo confesional. Different Talking escala el universo de Frankie Cosmos sin distorsionarlo.
18.- Jeff Tweedy – Twilight Override
Treinta canciones que, contra el prejuicio lógico, sostienen el interés por consistencia de escritura y maestría en el arte de hacer canciones. Jeff Tweedy despilfarrando experiencia y humor simplemente porque le sobran.
17.- Wednesday – Bleeds
En Bleeds, Wednesday afina su idea de rock alternativo con raíces claras en Carolina del Norte: guitarras con distorsión gruesa, pedal steel y una batería que mantiene las canciones en movimiento a través de escenas concretas, humor seco y violencia cotidiana.
16.- Wet Leg – Moisturizer
Después de su debut homónimo las expectativas eran altísimas y se podría decir que jugaron en contra de la banda. Moisturizer alterna burla y ternura, y cuando aterriza en temas como «Liquidize» o «Pond Song» el disco muestra una refrescante ambición.
15.- Alex G – Headlights
Aunque en Headlights, Alex G insiste en el dinero, el amor y la fricción entre lo material y lo espiritual, se trata de un álbum de tono más pulido, con un enfoque en melodías más largas y una atmósfera menos ruidosa de lo que nos tiene acostumbrados.
14.- The Last Dinner Party – From The Pyre
Un disco que denota un crecimiento controlado y tenso respecto a su debut. From The Pyre afila la estética de The Last Dinner Party con fuertes sencillos y una ejecución que demuestra las horas de vuelo como banda.
13.- Computer – Station On The Hill
Un debut que apuesta por la sobrecarga con percusiones duras, capas que se empujan entre sí y una energía que demanda atención. Station On The Hill presenta una colección de canciones que van y vienen de lo frágil al derrumbe.
12.- Viagra Boys – viagr aboys
Sátira, mugre, sax y fuerza post punk retratan la ansiedad contemporánea poniéndole una mueca torcida de portada. viagr aboys mantiene el talento del grupo para convertir misantropía y el humor en canciones memorables y poderosas.
11.- Cass McCombs – Interior Live Oak
Interior Live Oak mezcla humor, melancolía y observación en canciones con arreglos hechos a base de paciencia. Dieciséis canciones y un recorrido largo que se siente pensado para ir con calma y atención.
10.- Perfume Genius – Glory
Glory abre el sonido de Perfume Genius hacia una elegancia más amplia, con canciones que trabajan ansiedad, duelo y desconexión de manera sutil. El álbum sabe cuándo apretar y cuándo dejar ciertas ideas suspendidas.
9.- S.G. Goodman – Planting By The Signs
Un disco de roots rock que se apoya en personajes, lugares y supersticiones del sur de Estados Unidos. Planting By The Signs luce una voz más asentada y un peso narrativo que se nota desde cortes como «Satellites». Una tercera placa que suma a una ya excelente y cuidada discografía.
8.- Swans – Birthing
Un bloque enorme de rock experimental que insiste en la duración como método: drones, tensión y una sensación de ceremonia oscura. Birthing se mueve entre la amenaza y el brillo, cerrando por lo alto la etapa de sonido grande de Michael Gira y compañía.
7.- Sharp Pins – Balloon Balloon Balloon
Power pop construido deliberadamente con ganchos claros, pero con estructuras dinámicas y cortes en forma de collages. Balloon Balloon Balloon toma el encanto sesentero y lo tuerce con decisiones raras, con piezas como «I Could Find Out» como ejemplo.
6.- Benjamin Booker – Lower
El cruce entre beats corrosivos y grunge enfocado en la violencia y la tenacidad. Lower trabaja con un pulso casi hip hop y guitarras distorsionadas, con una intención política que atraviesa el disco desde el primer tema.
5.- The New Eves – The New Eve Is Rising
Un debut que mezcla instrumentos clásicos (cuerdas, flauta) con art punk y teatralidad, sin pulir demasiado el resultado. The New Eve Is Rising suena a una banda dentro de un mundo propio, con canciones como «Cow Song», la extensa «Volcano» y la tapa del disco como declaración.
4.- Suede – Antidepressants
Suede se mete de lleno en el post punk como lenguaje para hablar de paranoia, ansiedad y desconexión. Antidepressants tiene el músculo y el dramatismo de una banda veterana que se sabe todavía útil dentro de la escena.
3.- CMAT – Euro-Country
En Euro-Country, CMAT escribe desde un lugar muy específico: Irlanda después del derrumbe de 2008 y un costo social que se volvió “normal”, pero en lugar de hacerlo desde la consigna, lo hace desde un pop cuidadosamente manufacturado, en el que alterna rabia y autocrítica.
2.- Geese – Getting Killed
Un álbum que sabe moverse a través de diversos registros. Cambios de carácter, decisiones inesperadas y una banda que se siente sumamente cómoda tomando riesgos con un Cameron Winter pleno de confianza a la cabeza.
1.- Sorry – Cosplay
En Cosplay, Sorry trata la identidad como herramienta de composición. Un disco con 11 tracks y un orden que funciona como guion, abriendo con «Echoes» y cerrando con «Jive». En medio, cada canción adopta un papel distinto: «Jetplane», por ejemplo, arma su base con un sampleo de Guided By Voices y lo empuja hacia un UK garage que suena mecánico, como si la banda quisiera llevar la idea de “banda de guitarras” al límite.
El álbum también se apoya en su propia colección de gestos reconocibles. «Waxwing» y «Magic» trabajan con riffs cortos y repetición como gancho, pero el foco se mueve a la voz de Asha Lorenz, que entra con una dicción que parece conversación, luego cambia el acento y luego se quiebra.
«Candle» y «Love Posture» dejan ver el lado más físico del grupo, con percusiones secas y guitarras que se sienten más cerca de la sala de ensayo que de la pulcritud del estudio.
El remate con «Jive» explica la apuesta completa: una pieza que cambia de forma varias veces y que aun así conserva su tensión narrativa. Si Cosplay tiene un tema, es la incomodidad.
Playlist:
