Beautiful Freak de Eels, es uno de los primeros discos que sentí en su momento que me drenaron el alma. La primera vez que me topé con su música fue a través del primer tema y sencillo del disco: «Novocaine for The soul» que tuvo bastante rotación en la hoy casi prehistórica MTV.
En ese momento, me intrigó ver a los integrantes de la banda flotando en lo que parecía ser un callejón, parecían felices y juguetones durante todo lo que duraba el video. Sin embargo, la letra era algo oscura, y hasta pesimista por momentos. Había un evidente contraste que volvía a la canción irónica, cínica y atrayente.
Investigué un poco más del tema y la banda y me encontré con que tenían un álbum recientemente lanzado con una portada igualmente inquietante: una pequeña niña con unos ojos enormes, antes de que se pusiera de moda ese tipo de personajes. Una portada blanca, casi impoluta, algo que pudiera ser tierno, termina siendo perturbador, coronado por un nombre que proyectaba mucho: Beautiful Freak.
A la edad que tenía cuando lo escuché, en plena adolescencia, tenía un sentimiento de no sentirme parte de nada, y el disco sin duda reflejaba ese desencanto que por momentos sentía, pero esos sentimientos también venían de la mano con cierto cinismo y humor negro, algo que estaba también descubriendo y que igualmente gozaba.
Eels logró con Beautiful Freak definir un sonido propio: melodioso, directo y pegajoso, con todo el espíritu alternativo de la época. Había intensidad emocional pero no al estilo de Alice In Chains o Nirvana, sino más íntimo e irónico, hasta más desfragmentado. Había un poco de Beck en su excentricidad musical, lo marginal y el humor oscuro de un Tom Waits, y un espíritu un tanto Lo-Fi en su crudeza y arreglos.
Aunque “Novocaine for the Soul” se volvió la bandera del álbum (y particularmente uno de mis temas de cabecera para eso de deprimirme) varios temas resaltan dentro de la obra, como la muy narrativa “Susan´s House”, “Beautiful Freak”, la intensa “Not Ready Yet”, “My Beloved Monster”(que luego se volvería todavía más celebre por su inclusión en Shrek) la tristísima “Flower” o “Your Lucky Day in Hell”.
La importancia de Beautiful Freak dentro de la discografía de Eels -que a estas alturas, todos debemos entender que Mark Oliver Everett e Eels son lo mismo- es que sirvió como punto de partida para una profundización musical y emocional del artista. Eels puede tener discos más maduros en uno u otro sentido, pero no cabe duda que Beautiful Freak expuso muchos de los elementos reconocibles en el universo del artista.

