En el 2022, una ecléctica mezcla de stoner, metal, funk, psicodelia, disco, punk, y heavy metal, dio forma a ‘1943’, uno de los debuts más originales dentro del stoner rock en los últimos años. Siendo Max Gargasz (guitarra, voz), Matt Carper (bajo, voz), y Zach Ronish (batería), quienes conforman The Gray Goo, los responsables de este caleidoscopio musical.
Con ese precedente, al siguiente año el trío retorna con ‘Circus Nightmare’, superando con creces a su antecesor, gracias a su mezcla musical que ahora también absorbía elementos de géneros como el country, cumbia, y post rock, dejando con esto, altas expectativas sobre lo que podrían ofrecer en su siguiente trabajo, mismo que llega este año, tras una pausa en la que presentaron Gooncaller Split, un split en colaboración con Runecaller, además de The Schticky Gray Goo, un split con Schticky (un trabajo bastante recomendable).
Cabin Fever Dreams es el título del nuevo álbum de estos músicos originarios de Montana, y como ya es costumbre, el también guitarrista y compositor, Max Gargasz, toma las riendas de la producción, mientras que Isaac Passwater nuevamente aporta la parte gráfica, adornando el empaque con su trabajo visual.
Llegando al plano musical, nos encontramos con ‘Intrepid Traveler’, con un estilo garage y un toque psicodélico en los efectos de guitarra. Es el turno de ‘Isolation’, en donde la distorsión es el hilo conductor, sin llegar a ser un elemento tan saturado. La estructura de este track coquetea más con el stoner, género que vio nacer a este trío. Aquí aparece Wayne Randall aportando sintes.
La extensa ‘Floodgates’, presenta un excelente intro, para después abordar un estilo en el que vuelven a acercarse a tintes garage, sin perder esas tendencias a lo lisérgico, tomando prestado del estilo de los primeros King Gizzard & The Lizard Wizard. Alrededor del minuto 4, el track sufre un cambio abrupto de estilo, desviando hacia un sendero más pausado y melódico, que pronto revienta en un viaje musical muy en la vena de actos como Monkey3.
Las guitarras con sus buenas dosis de fuzz, aterrizan en ‘Cabin Fever Dreams’, un track en el que los destellos psicodélicos y los ecos punk, se convierten en el alma.
Es de destacar el excelente acoplamiento de cada integrante en su respectivo puesto. ‘Manic’ cuenta con la voz invitada de Colton Sea, en otro momento con espíritu punk, un ejercicio musical que les sale bastante bien, ya que logran captar esa vibra del género, pero al mismo tiempo logran imprimir un sello propio.
‘Someone’s At The Door’ cierra este tercer álbum, con un instrumental sostenido en un punteo agudo del bajo, acompañado de un arpegio de guitarra, efectos de ruido y las atmósferas psicodélicas del sintetizador.
Tras concluir el álbum, queda claro que The Gray Goo lo vuelven a hacer, anotando otro gol en su excelente discografía; y si bien, el álbum no recorre tantos estilos musicales como sus dos predecesores, es un ejercicio artístico que no se siente monótono, muy por el contrario, se perciben las pizcas de las diferentes influencias, mismas que fueron concentradas en una ruta sonora más definida, logrando un resultado musical estupendo, que encuentra su propio lugar.

